expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> No fue tragedia, fue ausencia estatal ~ Rafita presente!

pino

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domingo, 11 de noviembre de 2018

No fue tragedia, fue ausencia estatal







La muerte de una mujer y sus seis hijos en un incendio, que además dejó en gravísimo estado al padre de los chicos, volvió a exponer la situación de extrema precariedad habitacional en la que residen ciento de familias en la capital provincial. Preocupante subejecución de los programas provinciales sobre hábitat.

Por Carolina González



(Foto gentileza Noticias.net)

La familia de ocho integrantes vivía en un monoambiente que habían construido en el patio trasero de la casa del padre de Débora Huayquillán -madre de los seis hijos- en el barrio Zatti, más conocido como barrio IPPV, en la periferia de la ciudad.

Los seis niños tenían entre uno y doce años de vida, y al igual que Débora, quedaron atrapados por el fuego. El padre, Jonhatan Sanzana, tiene heridas que le cubren el 82 por ciento del cuerpo e impiden un traslado a otro centro asistencial de mayor complejidad.

Jonhatan trabaja en el sector de la construcción y Débora recibía una pensión de Nación por discapacidad.

Aún no se conocen las causas del incendio, pero se sabe que el fuego se propagó con rapidez en el pequeño cuarto de material donde dormía la familia. Los ladrillos de telgopor expuesto del techo, hizo que el incendio fuera incontrolable.

El padre de la joven madre, explicó que había construido ese espacio para su hija, y que quería hacer otra habitación “para que durmieran las nenas”, pero que la crisis le ganó de mano y no pudo comprar material.

Luján, Ayelén, Natacha, Félix, Yahir y Maximiliano Sanzana, los hijos de la pareja, vivían con por lo menos uno de sus derechos vulnerados: el derecho a un techo digno.




Una familia abandonada por el Estado

Esos niños y niñas engrosaban el porcentaje de menores de 17 años, que sufren esa realidad.

Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina que depende de la Universidad Católica, en el año año 2017 el 22, 6 por ciento de los niños argentinos de entre 0 y 17 años vivían en situación de hacinamiento y el 24.5 en viviendas por lo menos precarias.

Los programas provinciales


El Ministerio de Desarrollo Social de la provincia tiene dos programas de desarrollo del hábitat, uno de ellos Hogares Rionegrinos, que según la página oficial del Gobierno, tiene por objeto “implementar políticas que faciliten el acceso a una vivienda digna para los sectores más vulnerables, y dar respuesta eficiente a los distintos problemas habitacionales de familias, grupos y entidades comunitarias”.

El presupuesto asignado, inicialmente, para el 2018 para Hogares Rionegrinos fue de 5 millones de pesos. Luego, se aumentó a 7.750.000 pesos. Para el mes de septiembre no se había ejecutado un sólo peso.

Otro programa provincial es el Hábitat Social, que se encarga de la “provisión de materiales para mejorar las condiciones habitacionales existentes en viviendas que presentan: deterioro producido por el paso del tiempo, inclemencias climáticas y/o catástrofe, o simplemente la ausencia de condiciones mínimas de habitabilidad”.

Este programa inició el año con un presupuesto de 25 millones de pesos, que luego fue recortado en más de un 40 por ciento, a 16 millones de pesos, de los cuales fueron ejecutados 15.

Ninguno de esos programas llegó hasta la familia Sanzana-Huayquillán.

Una casilla por año

En la ciudad de Viedma, el incendio de viviendas precarias y la muerte o el milagro de la vida, son noticias frecuentes.

Morena Patrizio y Julián Arribas (Registro Nacional de Barrios Populares y Conicet-UNRN) trabajaron en el relevamiento de los barrios populares de Viedma como profesionales e integrantes de organizaciones sociales.



(Foto gentileza Noticias.net)

En ese conteo se encontraron con que de las 2.300 personas que en la capital provincial viven en tomas, casi el 40 por ciento son niños. Estos barrios populares, que el municipio considera ilegales, están poblados de casillas, construidas con chapa, nylon y maderas, sin ningún tipo de servicios básicos como agua, cloacas, luz o gas.

“La toma de tierras nace como la escapatoria al hacinamiento. La falta de políticas de Estado para la construcción de viviendas empuja a las familias a esos lugares, entonces ahí es donde se produce el hacinamiento muchas veces, en las casillas que construyen”, asegura Julián Arribas. Y Morena Patrizio reafirma que “la mayor precariedad se da en los primeros momentos” en que una familia se instala con una casilla en la toma.

“Por lo menos tenemos un incendio de casilla por año, donde hay muertos , normalmente por estar calefaccionándose de manera inadecuada”, remarcó Patrizio.

La familia Huayquillán Sanzara estaban en situación de precariedad, y las instituciones lo sabían.

Verónica Hernández, Subsecretaria de Fortalecimiento Familiar de la Provincia, área que depende de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) le dijo a En Estos Días, que los “chicos participaban de un programa preventivo promocional que se da en el Galpón Amarillo”, un espacio de contención, con talleres culturales y deportivos que depende del Gobierno rionegrino.

Consultada sobre si conocía la situación de precariedad habitacional en la que vivían los chicos, admitió que sí, pero argumentó que “no tenemos injerencia para dar respuestas habitacionales, porque nosotros trabajamos desde lo vincular, sobre las carencias en los cuidados parentales, y no era este el caso”.

“Son papás que no tenían dificultades en los cuidados parentales, por el contrario, los cumplían adecuadamente con cada uno de sus niños, por eso no estaban bajo el programa de fortalecimiento familiar”, explicó la funcionaria.

En Estos días: ¿El grupo familiar estaba bajo situación de vulnerabilidad?.

Verónica Hernández: Si, pero no bajo situación de vulnerabilidad que nosotros trabajamos, que son situaciones de maltrato, violencia o negligencia en el cuidado. Todo lo que es habitacional se articula con el Municipio, si la familia no lo ha hecho. En el caso de ellos la articulación estaba hecha porque una de las hermanas de la persona que fallece, trabaja en el municipio.

Mientras velan a Débora, Luján, Ayelén, Natacha, Félix, Yahir y Maximiliano, el papá de los niños sigue peleando por su vida en el Hospital Zatti. (EnEstosDías)

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