expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> La calle y el Amor ~ Mensajero Digital

pino

pino

jueves, 5 de abril de 2018

La calle y el Amor

Resultado de imagen para madres plaza de mayo

Son las dos cosas o situaciones que hacen las historias. Que producen cambios, quiebres, adelantos. En las personas y en los pueblos. A la mayoría de la justicia y los jueces, la calle los condiciona y los inclina para un lado o para otro. Muy bien decía un jurista justo, con más de veinte años de juez, que en esas andanzas de leyes, jueces y justicias, hay una minoría muy mala, otra minoría muy buena y una gran mayoría "ni fu, ni fa". "Asigun", diría el paisano, soplen los vientos . Y con gran capacidad metereológica para ir olfateando, oteando nubes y brisas, a ver como "vienen los vientos". Camaleónicos al mango. Leyes y justicias de goma. Y por supuesto, también muy sensibles al "olor a dólares". La vieja y muy aceitada costumbre de "caer parados" y "con algo o bastante en los bolsillos o portafolios u offshoreadas". Presentes y futuros en un mismo cambio, giro. Asegurados el hoy y el mañana.

Y a esta mayoría, calles, avenidas, plazas llena de multitudes "los impacta". Los asusta. Les hace abrir los ojos. Hay un cantito que les cae muy mal. Ése de "adonde vayan los iremos a buscar". Están comprobando que eso ocurre. Pese a todos los palos en las ruedas, que gobiernos actuales y la misma justicia ponen.Con hechos que tienen por lo menos cuarenta años de antigüedad. O escraches, en el hoy, a prisiones domiciliarias indebidas. Y deben volver a las cárceles. Y les suena en los oídos .... "los iremos buscar". Y les hace pensar en lo que están haciendo, como lo están haciendo. Y también oyen en sus interiores ..... "los iremos a buscar".

Y los "ni fu, ni fa", o muchos de ellos, cambian. No digo que por virtud. Simplemente "por salvar el pellejo". Y las calles, las marchas, las multitudes, las pancartas, las consignas; las remeras M.M.y los cantitos LPQ, dejan profundos surcos en cabezas y corazones de los "llamados a ejercer justicia". Tan profundos que los cambian. Y aunque quieran mirar para otro lado, no pueden. Quedan intranquilos, cuestionados, con tarjetas "anaranjadas". Con temor a la roja. Y bajan decibeles, tapones de punta. Empiezan a arrimarse a la verdad y a la justicia. La calle, las calles y avenidas y plazas los cambiaron. Mejor dicho ¡el pueblo! manifestándose, mostrando sus quereres, haciendo juicios justos en las calles con sus demandas.

Sacar las broncas, dolores, gritos de impotencia de puerta de calle para afuera. El barrio. La esquina que recuerda en un mural, una matanza injusta de los grupos de tareas del ayer, o de la yuta cebada del hoy. Ambas inhumanas, Barrio que se junta con otros barrios y van al centro. Y se hacen muchos. Y hacen mucho ruido. Y es imposible ignorarlos. Y todo el mundo lo sabe. Lo sabe y lo recordará. Ahora y para siempre; mañana también. Y todo esto es muy fuerte; y todo esto se viene. Y estos "malditos pueblos" (para ellos) que no ignoran, ni olvidan; ni borrón y cuenta nueva. Estos "malditos pueblos" se nos convierten en ley. Y no podemos tirar la pelota afuera y menos seguir metiendo y mintiendo, verdad por mentira. Y los "fu, ni fa", cambian.

Por todo esto ¡calles, calles y calles! ¡multitudes en avenidas y plazas! ¡sacar leyes, verdades, justicias de los palacios y recintos de "aparentes justicias" y llevarlos a la luz pública, a las calles, a la vista de todos! ¡ahí "dictar sentencias", "ejecutar amparos", "decretar libertades" e "imponer arrestos"! MIlagro Sala, libre; el "inmoral Morales", preso. Por poner algún ejemplo. La calle hecha multitud, es lugar de cambio y es lugar de poder. Las calles son del pueblo y para el pueblo. En la calle con sus gritos, pancartas o "cantitos", el pueblo habla, hace juicio, hace justicia mucho más que las "famosas bibliotecas" para "un lado o para el otro" (los berenjenales jurídicos, donde "todo puede ser"). Porque para el pueblo no puede ser negro o blanco. O uno o lo otro. Por eso, tiempos de calle, de salir. De decidir.

Y el amor. Otra fuerza que hace historias; cambios; transformaciones; milagros. Jóvenes en los barrios atrapados por las drogas. Y hasta algún jugador de primera, atrapado en el alcohol. Atrapado que significa atado, enredado en algo de lo que no puedo zafar. Aunque parezca mentira es: "un amor que anda buscando su amor". O es "otro amor sano que anda buscando su amor que está enfermo, atrapado". Hasta que en una de esas vueltas de la vida, se cruzan, se reconocen, se encuentran. Y viene todo lo nuevo. El rehacerse. Enamorados al mango, hasta el caracú, descansan. La que andaba buscando lo que le faltaba; encontró. El que andaba buscando sin saber que era, encontró. Porque lo más normal y común es el joven, el chico el que anda perdido y a los tumbos. Y la mujer, la chica mezcla de madre, compañera, protectora; la sana que encuentra a "su enfermo". Y desembocan en familia, en el hijo. En la paz. En las ganas de vivir.

Estos son los milagros, las transformaciones que uno ve en los barrios "plateados por la luna". La mejor y única terapia transformadora. Abril es un mes ideal para enamorarse, para descubrir los ojos que me andan buscando, los brazos que quieren recibirme.¡Porque no hay noches de luna llena! como las de abril. Y la luna llena hace, hasta agradable, la montaña de basura de la esquina. Luna llena, traerá el amor. Cambiará las historias de los barrios luchadores. Desatrapará. Liberará.

Terminamos como empezamos. Calle y amor. Hacen las historias de los pueblos. Hacen las historias personales.

¡HACEN JUSTICIAS POPULARES! ¡HACEN MILAGROS PERSONALES! ¡META CALLE Y META AMOR!


Grupo curas en opción por los pobres

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...