expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> Después de lo de Maldonado es muy difícil creer en la justicia federal ~ Mensajero Digital

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lunes, 4 de diciembre de 2017

Después de lo de Maldonado es muy difícil creer en la justicia federal

El juez no negociará el ingreso a las tierras ocupadas por los mapuches
Pretende encontrar pruebas que determinen qué fue lo que pasó el sábado 25 de noviembre en la zona de Villa Mascardi, sitio donde cayó herido de muerte Rafael Nahuel. ¿Puede preservarse el lugar donde ocurrieron los hechos después de tantos días?
Por MARTÍN BELVIS


Fuerzas de seguridad en los terrenos cercanos a Villa Mascardi, ocupados hasta el día de hoy por la comunidad Lafken Winkul Mapu. (Foto: Archivo)


El juez federal Villanueva, fue quien dio la orden de desalojo. (Foto: Archivo)


Los integrantes de la comunidad aceptaron el ingreso al lugar de inspecciones y peritajes. (Foto: Archivo)


Mientras espera la designación de los peritos de parte, el juez federal Gustavo Villanueva ya les advirtió al obispo Juan José Chaparro y a las misiones de diálogo que se acercan al juzgado que no negociará con nadie el ingreso de la Justicia al sitio donde cayó herido de muerte Rafael Nahuel, hoy ocupado por la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu.

Hará una inspección ocular y buscará pruebas que determinen qué fue lo que pasó el sábado 25 de noviembre sólo cuando estén dadas las condiciones de seguridad.

Nahuel murió poco después de que Fausto Jones Huala y Lautaro González lo bajaran herido desde lo alto del terreno de Villa Mascardi ocupado por la comunidad mapuche. Había sido alcanzado por una bala -todo indica que disparada por un efectivo del grupo Albatros de Prefectura- luego de que una patrulla de la fuerza federal los interceptara en un sendero que conduce al mirador de los Piojos.

Dos días antes, por orden del juez Villanueva, cientos de efectivos de Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Policía Federal habían ingresado al lugar para cumplir un desalojo y habían detenido a cinco mujeres con niños.

El juez dispuso el secuestro de las armas de todos los efectivos presentes en el lugar el día que murió Nahuel y no sólo de los cuatro integrantes de la patrulla que participaron de la incursión.

Además tomó muestras con cintas de carbono para determinar si hay rastros de pólvora en las manos del cadáver de Nahuel, de Jones Huala y González, y de todos los efectivos de seguridad a los que se les secuestraron las armas.

La información fue proporcionada por fuentes judiciales a “Río Negro” a una semana del inicio de la instrucción de la causa.

Además de los peritos de la Fiscalía, la Justicia espera que hoy las otras partes que participan del expediente, la querella de los padres de Nahuel y la defensora de Jones Huala y González, presenten sus representantes para las pericias.

Este diario informó ayer, de fuentes de las defensas, que no había rastros de pólvora en las manos de los mapuches, pero desde el Juzgado advirtieron que mal puede llegarse a esa conclusión cuando el estudio no está hecho y no existen, como se dijo, resultados preliminares.

Se dispuso además que las cintas de carbono sean analizadas por el prestigioso Instituto Balseiro, cuya excelencia y objetividad tienen fama internacional (ver nota aparte en página 5).

“El juez no tiene garantías para entrar al lugar y no va a exponer a nadie a que sea herido”, le dijo la fuente a este diario. El domingo 26 de noviembre, el juez junto al obispo Chaparro y los representantes de organismos defensores de los derechos humanos fueron hasta Villa Mascardi porque lo que se conoce como “mesa de diálogo” había asegurado que los mapuches que permanecían en el lugar se iban a entregar, pero una vez allí esa promesa no se cumplió,

“Los jueces penales no negociamos con nadie”, dicen que es la respuesta que encuentran las misiones oficiosas de un arreglo que suelen ir al Juzgado Federal de la calle San Martín. “Si entramos al lugar es sin condicionamientos ni cacheos de efectivos policiales ni inspecciones de terceros”, es la advertencia de Villanueva.

¿Puede preservarse el lugar donde ocurrieron los hechos después de tantos días? Ayer a la madrugada llovió, lo que seguramente tampoco ayuda a econtrar el lugar de los acontecimientos en el mejor de los estados como para hacer una buena investigación. “Los expertos dicen que aunque pase el tiempo algo siempre queda”, respondieron desde el Juzgado. Una forma de justificar que puede que algunas de las pruebas en el lugar donde ocurrieron los hechos ya se hayan perdido.

Villanueva también instruye la causa, que es correccional, por el pedido de extradición a Chile de Facundo Jones Huala, hermano de Fausto, que está desde mediados del año pasado detenido en Esquel.

Chile lo reclama para ser juzgado por el incendio de la vivienda del cuidador de un campo en la zona de Los Ríos, cerca de Valdivia. No llegó a ser sometido al proceso porque, gozando de libertad condicional, huyó hacia Argentina.

Villanueva no es juez de Bariloche, sino de Neuquén, pero subroga aquí porque el titular del Juzgado, Leónidas Moldes, está de licencia para dedicarse al Consejo de la Magistratura, del que es miembro.
“Si entramos al lugar es sin condicionamientos ni cacheos de efectivos policiales ni inspecciones de terceros”, advirtió el juez Villanueva.
Siguen sin alcanzar un acuerdo
Las comunidades mapuches y las organizaciones que conforman la mesa de diálogo para destrabar el conflicto mapuche en Villa Mascardi pidieron la participación de Parques Nacionales.
La reunión está prevista recién para el próximo miércoles en la sede del Centro Regional Universitario de Bariloche ya que a raíz de diferencias entre las comunidades mapuches, se definió realizar “un cuarto intermedio”. Desde Parques Nacionales, fueron contundentes e insistieron en que “el diálogo solo podría darse con el lugar desalojado”. Destacaron que el estado nacional está representado a través del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Su directora, Jimena Psathakis, manifestó que “para avanzar en una solución de fondo del conflicto, la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu debe retirarse del territorio y estar sujeto a derecho”.
Las pericias las realizará el Instituto Balseiro


A los especialistas del Instituto Balseiro recurrirá la Justicia Federal para determinar si en las manos de Rafael Nahuel hay rastros de pólvora que prueben el enfrentamiento con fuerzas federales. Este punto es clave ya que es la causa por la que el Ministerio de Seguridad de la Nación justifica los disparos de las fuerzas contra los mapuches.


Los físicos del Balseiro determinarán además si en las manos de Fausto Jones Huala y Lautaro González hay rastros que permitan definir si también dispararon con armas de fuego ese sábado 25 de noviembre.


Finalmente, harán el mismo estudio con las manos de todos los efectivos de Prefectura, Gendarmería, PSA y Policía Federal cuyas armas fueron secuestradas el día de la muerte de Nahuel.


La Justicia espera que hoy los defensores de los dos mapuches detenidos el 25 de noviembre y los de la familia de Nahuel presenten sus peritos de parte para que los estudios tengan la conformidad de todos los involucrados.


No será la primera vez que el Instituto Balseiro participe en una investigación penal y que sus peritajes resulten clave para el esclarecimiento de los casos.


De hecho, en 2005 un estudio realizado por sus físicos del instituto determinó con una alta probabilidad que las balas que mataron a los jóvenes piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, en junio de 2002 cerca de la estación Avellaneda, provinieron del comisario inspector de la Policía Bonaerense Alfredo Fanchiotti y el cabo Alejandro Acosta.
En 2005 sus físicos determinaron que las balas que mataron a los jóvenes Kosteki y Santillán, provinieron del comisario Fanchiotti y el cabo Acosta.

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