expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> Pequeña crónica anacrónica del Campamento de las Comunidades 2016 ~ ¿Dónde está Santiago?

pino

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domingo, 24 de enero de 2016

Pequeña crónica anacrónica del Campamento de las Comunidades 2016


La mujer me mira en silencio. Con los ojos agrandados me pregunta sin emitir palabra: ¿Será que podrá llevarme con su auto hasta Bariloche? Una mujer sola rodeada de muchos pibitos. Son cuatro, cinco, seis pibitos, de cuatro, cinco, seis años,… ya no sé, suben todos, y ella adelante, se da vuelta a cada rato para mirarlos, a poco de andar la mayoría cae rendido y ya son, en silencio, una pila de pibitos dormidos. La mujer de una juventud indefinida, esas indefiniciones que como marcas de dignidad dan los golpes de la vida, me acompaña en silencio, mirando la ruta, intento el diálogo pero naufrago solo, para ella no es un problema. Se ahorró los 10km de caminata hasta el micro, ¡10km de caminata por la montaña una mujer sola con muchos pibitos!. Cae la tarde, aparecen las luces de Bariloche, así termina para mí, y para ella, y para los pibitos, y para más 200 personas que caminaron los 10km hasta el micro que los traerá de vuelta, el Campamento de las Comunidades 2016.

Experimento social si los hay. Como la señora con muchos pibitos, otras familias aparecieron, los que participamos en la organización, quizás por una deformación profesional, entendimos que venían a colaborar con ese campamento de adolescentes y jóvenes, pero no, eran sus vacaciones posibles.

Fueron 5 días de compartir, cocinar, matear, jugar, guitarrear, nadar, fogonear. Un amigo hermano siempre me dice que algunas personas son como Peter Pan, nunca se hacen grandes, en el aspecto negativo (si no son todos) de la expresión, pero por suerte hay otros que no, son eternamente jóvenes con ganas: Yanina Llancaqueo, Omar Mastroianni, Claudio Railef, se cargaron el campamento y durante 5 días casi no durmieron, casi no se sentaron, casi no dejaron de gritar y animar a los pibes, aunque al segundo día ya estuvieran sin voz. Otros que sí crecimos, como en una segunda línea, aportamos lo que pudimos, al borde de nuestras fuerzas pero tanto menos que ellos.

La parroquia salesiana San Cayetano de Frutillar es la punta de lanza de este fenómeno social, los que saben dicen que esa impronta inicial se la dio Angelito, el cura que todos recuerdan con cariño, que después siguieron Carlos Morena, pero sobre todo Renzo, que era una presencia callada que materializaba soluciones, ahora les toca el turno al cura Miguel, y sobre todo a Gustavo que valiente agarra la papa caliente, hay que animarse!.

El Campamento de las Comunidades no es un encuentro recreativo religioso, es un fenómeno de construcción social, participan todos los grupos que quieran, sin distinciones, con la sola condición de hacerlo en grupo, de compartir y de comprometerse a cumplir las normas del campamento que son muy pocas: nos cuidamos entre todos, cuidamos la naturaleza, vinimos a pasarla bien y hacernos amigos, porque juntándonos es que hay futuro (resumen del cronista).

Rubén del Camping Viejo Manzano del Lago Steffen siempre sorprende con su generosidad, debe haber pocas decisiones menos rentables o comercialmente convenientes que donar 5 días de estadía a 250 pibes del alto en plena temporada, ¡qué falta nos hacen más personas así!, él lo hace anónimamente, sin pedir nada, en contrario muchas personas con poder y responsabilidades en instituciones que se jactan de trabajar con los jóvenes, jamás pisarían un lugar así, y si lo hicieran para aparentar, no estarían nada cómodos.

Ya van dos días, viene todo bastante bien, el problema que se discute en las reuniones de animadores es que algunos pibes tenían unas botellas de alcohol, algunos son mayores, se les explica que de todas maneras no se puede. Aquel grupito de allá es el de “los complicados” dice uno, “bardean a todos”, todavía no entendieron de qué se trata, algunos plantean llevarlos de vuelta, otros dicen que no, que por dejarlos siempre afuera se van poniendo así (analogía de Bariloche), prima la primer idea, se vota, se vuelve a votar, pensamos y pensamos, al final se quedarán. El otro problema es que algunos no cortan nunca, ahí andan Omar, Gallo y Yani a las cuatro y media de la mañana tratando que se duerman, lo logran a las 6 ya amanecido,… 2 horas después como fuerza ancestral que nadie puede creer, veremos emerger a Gallo del río, ¡sí.. del río a las 8 de la mañana habiéndose dormido a las 6 y media!, y empezar a los gritos a levantar a todos sacudiendo las carpas, pero primero a los que “querían baile”, esa pulseada se dará durante todo el campamento, ninguna de las partes ganará, ninguna perderá.

Los pibes y pibas del Programa País, de la CET de Sedronar y del Taller San José Obrero nos llenan de orgullo, un año después ya son otros, sorprenden, participan, organizan, se suman a las reuniones de animadores, trabajan (mención especial a Ezequiel Montecinos que estuvo siempre dispuesto) ¡que bocanada de aire fresco en medio de la asfixiante incertidumbre del presente!, se lo agradecemos profundamente, verlos divertirse, integrarse, bailar, cantar, ser felices,…justifica todos los costos!

Para terminar esta crónica que temporalmente va para atrás, vale recordar los días previos, las personas que se sumaron a colaborar con alimentos, dinero, un viajecito desde Bariloche en medio de la batalla para traer algo que faltó. Las Madres de la cocina, la de dieguito Napalm que nos sorprendió con su alegría y experiencia en recetas gigantescas, las ayudas de Sebastián Bergter de SB Maderas, de Trevisán, de Usinas Culturales de Río Negro, de la Municipalidad, Ale, Roberto, Javi, Kary, Giuli, Alexis, y tantos otros que seguro me olvido por no ser yo la voz oficial, pero estuvieron presentes.

Yendo más para atrás en el tiempo, el bingo de hace un mes para recaudar fondos, los pibes haciendo de mozos, (porque este Campamento se construye desde abajo, a pulmón). ¡Cuánto trabajo para 5 días!, y vaya si valió la pena, como comunidad estamos tan acostumbrados a escuchar malas noticias de los pibes!, pero hay muchas buenas, basta crear el ámbito de integración, darles la oportunidad y ellos se amigan, se cuidan, se ríen, nos abrazan.

Faltan muchos más Campamentos de las Comunidades para que Bariloche deje de ser la ciudad partida que nos lastima, siempre es más fácil no meterse, no arriesgarse, quedarse en la zona de confort, no creer, porque es verdad que muchas veces las cosas no salen, pero muchas otras sí, y como dice el lema de este año del Campamento de las Comunidades 2016 “No por miedo a fallar vas a dejar de intentarlo”.


Fernando Fernández Herrero












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