expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> “La autoridad de un presidente no se construye gritándole a una mujer” ~ Mensajero Digital

pino

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lunes, 7 de diciembre de 2015

“La autoridad de un presidente no se construye gritándole a una mujer”

“No pienso tolerar el maltrato”

Cristina Kirchner contó que el presidente electo le habló con “exaltada verborragia” y que la maltrató de manera “inexplicable y casi increíble”. “La autoridad de un gobierno o de presidente no se construye con imágenes y mucho menos gritándole a una mujer”, advirtió.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner contó que Mauricio Macri le exigió a los gritos que este jueves lo esperara en la Casa Rosada para entregarle la banda y el bastón de mando, con el argumento de que se trata de “su ceremonia” de asunción. Agregó que cuando ella trató de explicarle sus razones para realizar el acto en el Congreso, “el presidente electo siguió gritándole y diciéndole que lo tenía que esperar” en la Casa de Gobierno. “Me sorprendió su exaltada verborragia (...) a tal punto que en un momento tuve que recordarle que más allá de nuestras investiduras, él era un hombre y yo una mujer y que no correspondía que me tratara de esa forma.” La mandataria remarcó que en la llamada telefónica hubo un “maltrato” que le resultó “inexplicable y casi increíble”, hasta que al día siguiente, ayer, vio la tapa de Clarín: “No fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia”, concluyó, “fue simplemente una operación mediática más en donde la sociedad debía leer (lo que el diario publicó en letras catástrofe): Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada”.
Los detalles del llamado fueron revelados por la Presidenta en las redes sociales, donde desmintió la versión macrista sobre cómo había sido el diálogo. Los voceros del PRO habían dicho, básicamente, que la conversación entre Macri y CFK había sido formal y de pocos minutos, sólo para comunicarle a Fernández de Kirchner que la ceremonia se haría en la Casa Rosada, de lo que ella se habría dado por “notificada”.
En cambio, la mandataria describió a un Macri alterado y ratificó que el tema sigue irresuelto.
Estos son los principales párrafos del texto difundido por Twitter y en el sitio de Fernández de Kirchner:
- La llamada. “Un colaborador me informó que el presidente electo había enviado un sms diciendo que quería hablar conmigo. Al llegar a Olivos lo llamé”, contó CFK. “Me pasan el celu y el presidente electo comenzó con un elevado tono de voz a exigirme que debía entregarle bastón y banda presidenciales en la Casa Rosada porque era ‘su ceremonia’ y que si no lo hacía como él decía... ¡La Corte Suprema de Justicia de la Nación! le iba a entregar los atributos, porque ya habían consultado.”
- Gritos. “Debo confesar que me sorprendió la exaltada –eufemismo de gritos– verborragia del presidente electo”, señaló la Presidenta y observó: “Debe parecerles raro, pero quien hablaba del otro lado del teléfono parecía otra persona totalmente distinta a la que aparece en los medios e inclusive con la que he tenido algunas charlas. A tal punto que en un momento tuve que recordarle que más allá de nuestras investiduras, él era un hombre y yo una mujer y que no corresponde que me tratara de esa forma. Cuando pude hablar intenté explicarle lo dispuesto por la Constitución Nacional en sus artículos 91 y 93. Pero que más allá de lo dispuesto por la CN el acto de transmisión de mando, por simple comprensión de texto exige la presencia de dos personas: la que entrega el mando y la que lo recibe. Que no se trata de una ceremonia de nadie en particular, sino de un acto institucional, de un estado democrático y republicano en general. Que debe hacerse en el Congreso (art. 93 CN) porque hasta que no preste juramento ante la Asamblea Legislativa no es presidente y que ni bien eso ocurra se le debe entregar en forma inmediata los atributos del Poder Ejecutivo. Y quien lo tiene que hacer es la que ha dejado de ser Presidenta en ese mismo instante o sea la que suscribe...”
- Vuelo. Cristina Fernández sostuvo que, además, necesita que la ceremonia concluya temprano “para poder viajar a Santa Cruz porque el vuelo regular de Aerolíneas Argentinas a Río Gallegos sale a las 15 hs. y no me va a esperar. Quiero estar en la jura de Alicia Kirchner como gobernadora de Santa Cruz, ya que postergó su asunción hasta las 20 hs. para que pudiera asistir”.
- Mentiras. “El presidente electo siguió gritando y diciendo que no es así, que lo tengo que esperar en la Casa Rosada después de que él jure y hable en el Congreso y allí entregarle el bastón y la banda. Traté de explicarle que después que él juro yo ya no soy más la Presidenta y que por eso tengo que entregarle banda y bastón ni bien él termine de jurar en forma simultánea, y es ahí cuando me dice, muy enojado, que yo lo tengo que acompañar –y me vuelve a repetir– porque es ‘su ceremonia’. Bueno ahí pensé hasta acá llegó mi amor y le recuerdo tres cosas: la primera, que no soy su acompañante. La segunda, que el 10/12 no es su fiesta de cumpleaños sino el día que asume como Presidente de todos los argentinos en un sistema democrático al que hay que respetar y que su símbolo mayor es la Asamblea Legislativa donde jura como Presidente y donde quien termina su período le entrega el mando. La tercera, que no pienso seguir tolerando en silencio, como hasta ahora, el maltrato personal y público que viene dispensando desde el mismo día en que lo invité a Olivos luego de felicitarlo por su triunfo. Ni tampoco las mentiras que se siguen propalando merced a una impunidad mediática nunca antes vista”, enumeró CFK.
- Pinedo. Sobre su reunión con Macri, Fernández de Kirchner recordó: “Lo he recibido con todo respeto e inclusive fui yo quien dije, como una opinión personal, que el presidente provisional de Senado tenía que ser alguien de su partido, por la línea sucesoria y que pese a que la bancada del FpV tiene a partir del 10/12 mayoría absoluta de 41 senadores nuestro espacio iba a votar a quien él propusiera, como una clara señal de gobernabilidad democrática. Es más me atreví a sugerirle que fuera Federico Pinedo, que además de ser un hombre de diálogo y un caballero iba a ayudar a la vicepresidenta electa a superar la dificultad objetiva de su salud para estar al frente de sesiones maratónicas como las que se suelen llevar a cabo con mucha frecuencia en el Parlamento”.
- Titulares. “¿Por qué el presidente electo declaró luego de la reunión que mantuvimos que había sido una ‘reunión improductiva’?, cuando en la misma puerta de Villate en Olivos al salir dijo que había sido una reunión cordial y que iba a haber una linda ceremonia de transmisión de mando (...) ¿Por qué se intenta desconocer las innumerables reuniones que han mantenido los funcionarios de nuestros gobierno con las personas que el presidente electo designó? (...) ¿Por qué el empeño en querer mostrar algo que no existe? Me preguntaba anoche qué es lo que está pasando con algo tan simple como una transmisión de mando, porque debo reconocer que el maltrato de esa llamada telefónica que me hiciera el presidente electo me resultaba inexplicable y casi increíble. Hasta que hoy vi la tapa de Clarín y sus titulares: (letras tipo catástrofe) ‘Macri le dijo a Cristina que el traspaso será en la Rosada’. ‘El Presidente Electo la llamó por teléfono para comunicarle que la entrega de la banda y el bastón presidencial será en la Casa de Gobierno. Antes, jurará ante la Asamblea Legislativa en el Congreso’ y agrega en cuadro especial también de tapa: ‘Macri textual: Si la presidenta no entrega lo atributos, lo hará la Corte’. Y entonces comprendí inmediatamente. Lo de ayer (por el sábado) no fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia. Fue simplemente, una operación mediática más en donde la sociedad debía leer: Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada.”
- Imagen. “Allí fue cuando recordé algo que me había comentado un funcionario de mi gobierno que participaba en las reuniones para organizar la transmisión de mando con las personas propuestas por el presidente electo. Cuando Federico Pinedo le dijo que tenía que ser en la Casa Rosada por una cuestión de generar ‘una imagen de autoridad en el presidente electo’. La autoridad, no la imagen, no se logra en una ceremonia de transmisión de mando y mucho menos gritándole a una mujer por teléfono... Si hasta para recibirlo como un gesto más de cordialidad, va a poder observar cuando ingrese a Olivos que los canteros del parque que rodean el espejo de agua frente al chalet presidencial están recién sembrados de flores de un solo color: amarillo, el color preferido del presidente electo. Quedaron muy lindas y en unas semanas más van a lucir aún mejor, cuando florezcan en todo su esplendor.”
- Autoridad. “En cuanto a la autoridad de un gobierno o de presidente: no se construye ni con colores, ni con imágenes y mucho menos gritándole a una mujer. Es algo más simple pero al mismo tiempo difícil. Gestión cotidiana y confianza de la sociedad de que no se va a gobernar en contra de ella –concluyó la Presidenta–. Mientras tanto en la realidad cotidiana están sucediendo cosas producto de acciones y dichos del futuro gobierno que están afectando y afectarán aún más la vida de la gente. Ya lo dije en YPF hace dos semanas, no dejemos que mientras discutimos banalidades y trivialidades, nos pasen los elefantes por detrás.”

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