expr:dir='data:blog.languageDirection' xmlns='http://www.w3.org/1999/xhtml' xmlns:b='http://www.google.com/2005/gml/b' xmlns:data='http://www.google.com/2005/gml/data' xmlns:expr='http://www.google.com/2005/gml/expr'> El alcohol como enfermedad social ~ Mensajero Digital

pino

pino

domingo, 7 de diciembre de 2014

El alcohol como enfermedad social

Por cada par de orejas un patacón.
Hace dos semana en un excelente recital de Rubén Patagonia en Villa los Coihues, pudimos disfrutar del cantor mapuche, de su entrañable don de artista, de su cercanía generosa al bajarse del escenario a cantar prácticamente entre el público. Se pudo ver también a varias personas tomando cerveza del pico, una tras otra, no eran pibes descontrolados, eran padres con sus hijos de 5, 7, 10 años a su lado, se tambaleaban, se tiraban arriba del artista le pedían fotos que él correspondía con cortesía, nadie dijo nada, estaba todo naturalizados, para el que participaba alcoholizado de un espectáculo público, para el artista que seguía dando su música, para los hijos chiquitos que veían a sus padres tambalearse a su lado y seguir tomando, y para otros adultos, también con sus hijos chiquitos al lado, que no tomaban.


Milagro en la madrugada, Dios existe.
Esta mañana nos enteramos que un pibe de 18 años volcó a la madrugada en el kilómetro 1 de Pioneros, se llevó puestos, según la información policial, dos gabinetes de gas, la policía relata que hizo una maniobra extraña al ver un control policial, el pibe está fuera de peligro, pero un rato después llegó el padre, que al ver la situación debió ser derivado al hospital después de sufrir un paro cardíaco y por suerte poder ser reanimado por los bomberos que estaban en el lugar. El pibe volvía de una cena de fin de año, como casi todos los cientos de concurrentes tomó mucho alcohol durante toda la noche. No murió el pibe, no murió el padre, no explotó el gas, un solo accidente de cientos posibles,…un milagro.


Perdón  Cascón.
Unos años atrás circuló por las redes sociales un video subido a Youtube en el que se veía a pibes de 15 años agolpados frente a un mostrador de una fiesta en la que se les entregaba botellas de cerveza, hasta ahí hubiera sido una imagen repudiable pero conocida. El video mostraba acto seguido a la organizadora de la fiesta, era una funcionaria del gobierno de Cascón,  ahí se complicaba, pero más aún al poder verse en un paneo posterior al propio intendente entre los adultos festejantes de esos 15 años que daban alcohol a menores. Todo esto en las vísperas de “La Noche sin Alcohol”, que por si no todos saben, conmemora un accidente en el que 4 pibes murieron en la ruta después de salir alcoholizados de un boliche del centro. “La jarra loca” se usaba en los boliches en esa época, después se prohibió, pero se sigue dando alcohol a los pibes, ¡pero ojo! : bajo normas de excelencia empresarial. Todos nos indignamos con Cascón en esa oportunidad y replicamos ese video condenando en forma absoluta al entonces intendente, perdón Cascón.

¿Qué le diste a mi hijo? hijo de puta!
Dos años atrás fue el cumpleaños de 15 de mi hija, decidimos con mi esposa que no iba a haber alcohol para los pibes, una botella de vino en cada mesa que se sentaran adultos (situación que nos ganó varias críticas por mezquinos) y una copa para cada uno para brindar al final, uno de los pibes que llegó después de las 12 estaba raro, en poco tiempo lo encontramos en el baño, rodeado de compañeros, mareado, apenas podía hablar, le preguntamos a los compañeros que le pasaba y nos dijeron que había tomado, “¿pero cómo si no hay alcohol?”, en la previa nos informaron, “hay que llamar ya al padre”, “no al padre no que lo va a cagar a trompadas” nos pidieron, esperamos un rato y al ver que seguía igual llamamos al padre, “el tipo debe estar durmiendo a las 4 de la mañana y se tiene que venir a buscar al hijo borracho, qué bajón!”, dijo otro de los padres, todos nos hicimos la idea de un padre durmiendo que se iba a preocupar por su hijo, el hombre llegó media hora después en su auto deportivo, él y su esposa, venían claramente de una fiesta, lo más seguro es que hubieran ingerido bastante alcohol, “está escabiado”, le explicó el amigo al padre, el padre le habló al pibe y cuando vio que no reaccionaba se dirigió al amigo en una actitud tan amenazante que debimos intervenir otros adultos para evitar los golpes que empezaba a intentar, “¿qué le diste a mi hijo? hijo de puta!” Empezó a gritar el padre que parecía apenas unos pocos años más grande que el hijo. El problema no era el alcohol para él, era alguna otra sustancia que se imaginaba mucho más grave. El pibe terminó internado varios días con coma alcohólico.


Perdón ¿La barra free esa que nos cuesta tan cara es alcohol?!, ¿estamos hablando de pagar más para darle alcohol a menores?!
Una semana atrás tuve una desagradable discusión con la mayoría de los padres del curso de 5to año, mientras se discutían los presupuestos para la cena de fin de año logré entender que la opción más cara, y que la mayoría defendía, era tan elevada porque incluía la “barra de tragos libres” . “Perdón ¿La barra free esa que nos cuesta tan cara es alcohol?!, ¿estamos hablando de pagar mucho más para darle alcohol a menores?!” pregunté azorado. Más me sorprendí en esa noche al comprobar que la cuota de sentido común la ponían los pibes presentes que preferían  dejar de lado el presupuesto de alcohol sin medida para bajar los costos y poder invitar más amigos, …preferían cambiar alcohol por amigos, los padres contestaron tajantes, “ustedes egresan como hijos, nosotros como padres tenemos derecho a decidirlo”, otro más bajo espetó, ”y además nosotros somos los que pagamos así que nosotros decidimos”, volví a repetir mi pregunta, ¿estamos reunidos en una escuela decidiendo pagar más caro para hacer algo ilegal en las vísperas de la noche sin alcohol???, prácticamente todos  me contestaron “vos no entendés!, es así, si no hay alcohol no hay fiesta”, mientras me miraban como a un cavernícola, sentí la resistencia de la corriente del río de los hechos sociales que Durkheim explicó que solo puede percibirse cuando uno se opone a la costumbre cultural cristalizada. “Yo no estoy de acuerdo” insistí, “bueno podemos dar un trago por pibe”, comprometieron, pero más como dándole la razón a un loco para que se calle. Esa fue la fiesta de anoche que produjo el vuelco milagroso de esta madrugada, estuvo la barra libre en la que se agolpaban pibes menores y mayores, pero también adultos buscando alcohol sin medida.

Conclusiones
Juan Carlos Molina nos explicaba unos meses atrás que en el nuevo enfoque de la SEDRONAR el consumo de sustancias es un problema de “salud social”, la sociedad está enferma. El alcohol es la sustancia más perjudicial por lejos y a la vez la legal. La principal causa de muerte en la argentina son los accidentes de tránsito, la mayoría de estos se dan por conductores que bebieron alcohol, más de la mitad de los homicidios, las violaciones y agresiones, que se producen en la ciudad se llevan a cabo en estado de ebriedad,  un camión con 60.000 litros de alcohol entra cada semana a una sola distribuidora situada en la ciudad, son 240.000 litros por mes, casi 2 litros por barilochense, incluidos bebés, abuelos, y abstemios, en una sola distribuidora!. La venta de alcohol a menores se controla poco en los barrios pobres, y poco también en los boliches ricos del centro, o las fiestas privadas, esto podría llevarnos rápidamente a decir: el estado es el culpable, no controla. Los ejemplos relatados, todos reales, muestran un escenario más complejo, los padres promueven inconscientes la posible muerte de sus hijos mostrándose como ejemplo de consumo descontrolado, aceptado, pagándolo y dando el ejemplo.  Situaciones como ver el ejemplo de sus padres, o publicidades como “El sabor del encuentro” o el “estamos todos de acuerdo” dejan a los pibes en la disyuntiva de tener que prevalecer ante los adultos, como en la fiesta de anoche en la que hijos frenaban a sus padres alcoholizados que querían pegarle a otros pibes alcoholizados que habían piropeado a madres de los pibes
.  
Con el equipo de la Casa Educativa Terapéutica de la SEDRONAR ya estamos trabajando para ayudar a los pibes a recuperar la libertad de poder elegir lo mejor para sus vidas, va a ser muy difícil si no cambiamos los adultos.


Fernando Fernández Herrero

1 comentario:

  1. Muy interesante el artículo, estoy de acuerdo en el diagnóstico, es más que evidente que el mercado va ganando la partida ("el sabor del encuentro" proponía Ginzburg, y todos reíamos!) con la connivencia del estado cómplice.
    La lucha contra la raíz del problema es difícil pero posible, se podría comenzar con: prohibición de publicidad, aumento considerable del precio, etc.
    Leyendo los comentarios de la réplica en Bariloche 2000, queda un sabor amargo, confunde, parece que varias personas vivieron y vieron de distinto modo los episodios relacionados con la famosa fiesta.

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