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pino

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miércoles, 17 de octubre de 2018

Se acuerda vecina esos adoquines tan lindos y tan caros que pagamos entre todos??,... bueno los sacan.

Levantarán los adoquines de la calle Mitre de Bariloche

Fueron colocados hace dos años como parte del nuevo diseño, pero no pueden evitar que se hundan. La empresa que hizo el trabajo quebró. Pondrán un hormigón con un dibujo ornamental.


DANIEL MARZAL

Las fotos de la calle Mitre adoquinada serán tomadas dentro de unos años como una anécdota, una rareza histórica o una simple curiosidad. La reciente modernización de la principal arteria comercial de la ciudad previó en su diseño original la colocación de ese material, pero los técnicos admiten que fue una decisión errada y será reemplazado por hormigón.

El empedrado fue colocado hace menos de dos años, pero las obras quedaron inconclusas. Ahora está a punto de comenzar -licitación mediante- el trabajo de completamiento de la Mitre, que comprende el soterramiento de los cables, la colocación de mobiliario urbano, la terminación de veredas y la reparación general de la calzada.

El presupuesto es de 50 millones de pesos y la empresa contratista es Insersan SA, que ya ejecutó en esta ciudad el centro de salud de San Francisco III y las reformas en la histórica escuela 266.

El secretario de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Milano, dijo que el municipio realizó varias propuestas para ajustar el proyecto y entre las que fue aceptada está el reemplazo de los adoquines por “hormigón impreso”, como el que ya fue colocado a modo de reparación provisoria en las esquinas de Mitre con Palacios y con Beschtedt.

“De acuerdo con el pliego estaba previsto reacondicionar el empedrado sólo en 600 metros cuadrados, pero no iba a alcanzar -afirmó-. Porque el municipio ya debió intervenir por su cuenta unos 900 metros cuadrados, que tuvieron hundimientos y diversos problemas”.

Según Milano, pidieron que en la calle de rodamiento de vehículos se coloque hormigón impreso (que lleva un dibujo ornamental) porque consideran que va a tener una respuesta mejor.

La ejecución de la obra original estuvo a cargo de Planobra SA, que en 2016 trajo un equipo de 12 obreros especializados en la colocación de empedrado. El material que usaron fue un pórfido proveniente de Puerto Madryn.

La idea fue replicar en Mitre el tratamiento dado a otras calles similares de Buenos Aires, Rosario, Mar del Plata, Concepción del Uruguay y Villa Gesell. También por la misma época se colocó empedrado en la calle Buenos Aires de Viedma, donde no tuvo mayores problemas.

Pero en Bariloche el resultado fue muy distinto y en poco tiempo, cuando la calle quedó habilitada el tránsito, empezaron las deformaciones, los hundimientos y se levantaron muchos de los adoquines. Los defectos aparecieron en muchos puntos de las seis cuadras remodeladas. Para Milano “hay un problema de piso” que es difícil de resolver.

Dijo también que en otras ciudades funcionaron mejor porque “los adoquines son más grandes y se colocaron intertrabados”.

La obra para la terminación definitiva de la Mitre comenzará antes de fin de mes y contará con financiamiento del BID, igual que el proyecto original. Según anticiparon desde el municipio, en los próximos días llegarán a Bariloche funcionarios de la unidad ejecutora provincial (Upcefe), para brindar más detalles del proyecto.


Te puede interesar: Planobra recibió más dinero del establecido por contrato


Después de cada lluvia florecen los agujeros por el desplazamiento de los adoquines. (Alfredo Leiva)
En datos
50 millones
de pesos costarán los trabajos de hormigoneado, soterramiento de cables y mobiliario urbano.
32 meses
hace que comenzó la obra de remodelación del principal paseo comercial de la ciudad.

La droga más peligrosa se promociona por TV

Alertan sobre un programa de televisión porque “promueve y naturaliza el consumo de alcohol”
El lobby de la industria vs. la salud pública
Sociedades científicas y expertos en salud advirtieron por el posible impacto negativo de la banalización del consumo en TV, cuando “en los adolescentes aumentó el 50 por ciento”.
Por Dolores Curia


Imagen: En Pasado de copas, la borrachera es un fin en sí mismo.

Famosas y famosos concurren a un programa de televisión (Pasado de copas, la nueva adquisición de Telefé, una franquicia de la muy exitosa Drunk History) en el que la idea es que los invitados se emborrachen en cámara para contar una versión libre de alguna anécdota de la historia argentina. Por ejemplo, recuerdan cómo eligieron sus colores los hinchas de Boca y River, el conflicto de medianeras que Juan Domingo Perón tuvo con Ava Gardner por unos caniches o la pelea del siglo entre Firpo y Dempsey, que condujo a la legalización del box en este país. Los planos del invitado empinando el codo se alternan con otros en los que actores como Federico D’Elía y Fabián Mazzei recrean la escena. Se escucha la voz del borracho y se ve a los actores representando lo que narra. El efecto cómico surge de la superposición del hipo de una Lizy Tagliani o un Federico Bal sobre la imagen de una Celeste Cid o un Manuel Vicente. Sin duda, el papelón tiene un efecto igualitario, una ilusión de proximidad con los famosos. ¿Pero vale mostrarlo a cualquier precio? La semana pasada la Sociedad Argentina de Medicina, la Asociación de Psiquiatras Argentinos, la Sociedad Argentina de Salud Integral del Adolescente, entre otras, además de investigadores del Conicet y ONGs, publicaron un comunicado en el que expresaban su “profunda preocupación” por la emisión de este programa, que a su entender “promueve y naturaliza el consumo de alcohol”, que es el “principal factor de riesgo de muerte para las personas de 15 a 49 años”. La producción de Pasado de copas se resguarda con el anuncio de que los narradores bebieron rodeados de técnicos, productores, guionistas y un médico. Y hay una señal de alerta: “La televisión es ficción, no intenten esto en su casa”.

Opinión | La publicidad del exceso

Por Marta Braschi

Cuando a Marina Risso, toxicóloga del Hospital Fernández, se le pregunta qué opina de Pasado de copas, responde con datos: “En 2017 salimos primeros en consumo de alcohol en América Latina. Entre 2010 y 2017 se duplicó en adolescentes en paralelo al incremento de la publicidad”. Argentina tiene una ley de alcohol de 1997 que impide la publicidad dirigida a menores. La ciudad de Buenos Aires tiene otra ley que limita la publicidad de alcohol y prohíbe la cartelería. Se podría pensar que en Pasado de copas no hay publicidad porque no se mencionan marcas, “pero hay publicidad encubierta. Lo que se alienta es el consumo en sí”, advierte Risso. Además, la ley de Lucha contra el Alcoholismo prohíbe los “torneos, concursos, y demás eventos que requieran la ingesta de bebidas alcohólicas” con modalidades que no sean la cata y el testeo. También está probado, asegura Risso, “que casi todos los chicos miran tele independientemente del horario de protección al menor (lo dice la Defensoría del Público). Además, el programa está en Internet. Pero ocurre que la industria del alcohol tiene un lobby tan inmenso como la del tabaco”.

En el debut de la versión local de Gran Hermano, uno de los participantes, Pablo, el carilindo, se emborrachó. Terminó lanzando sobre su cama y después fue arrastrado desde las axilas por sus recién estrenados compinches. Todo un país lo vio abrazando el inodoro en una de las escenas que persiste en la memoria de las generaciones que crecieron mirando la expansión del género reality. En 2007 la novedad de Gran Hermano era poder ver las miserias, ya no de desconocidos, sino de estrellas: las antológicas borracheras de Juan José Camero o la pasión por el exhibicionismo –no siempre justificada por el vino– de Carlitos Nair Menem, el hijo que hasta entonces no había sido reconocido por Carlos Saúl. Un caso aparte, con plus de sadismo, fue el de Nino Dolce. Los programas de chimentos lo carronearon por las que supuestamente eran crisis de abstinencia. Hacían chistes sobre sus ojeras y sus “bolsas”. La fascinación por los mareados, en especial si son famosos, como anzuelo para el rating no es original. Pero sí lo es la borrachera, por más que esté guionada, como razón de ser de un programa, como es el caso de Pasado de copas.

La panelista Connie Ansaldi, después de unos vasos de whisky y de contar la Batalla de Caseros, terminó con oxígeno. No es la primera vez que se pone en riesgo la salud de un participante en la TV argentina reciente. Hay ejemplos que van desde A todo color (de 1980, con Fernando Bravo) hasta los accidentes de Expedición Robinson, pasando por el espectáculo de humillación que monta Cuestión de peso. Carlos Ulanovsky, periodista e historiador de los medios, recuerda a Expedición Robinson, como la “versión argenta, un horrible extreme makeover, del reality estadounidense, que no por nada se llamaba Survivor. Una de las prendas era caminar sobre una soga dispuesta sobre una jaula con cuatro tigres acechantes”.

La diferencia con, por ejemplo, las borracheras de Gran Hermano, es que en Pasado de copas la curda no es consecuencia de la fiesta, ni daño colateral ni fruto de una decisión, sino un fin en sí mismo. El otro objetivo es que la audiencia, mientras se ríe de los furcios e incoherencias del borracho, de paso, aprenda Historia. Los debates que el programa de Telefé generó en las redes (“¿Está mal reírse de un borracho?”) toman otro color si se los mira desde el punto de vista de la salud pública. Para Pablo Dragotto, Director Nacional de Prevención en Materia de Drogas de Sedronar, en Pasado de copas “se banaliza el consumo”. Pero más allá de eso “se podría aprovechar el espacio para informar sobre lo que esta sustancia genera. En un contexto en el que el consumo de alcohol en adolescentes aumentó un 50 por ciento, seguir promoviendo desde los medios sin ninguna vuelta de tuerca ciertas representaciones de ese tipo de consumo empeora un cuadro que de por sí es complicado”.

Día 6: “No sé, no estuve, no recuerdo”

El ex Gobernador Saiz y su ministro de Gobierno declararon como testigos en el juicio por los asesinatos de Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco. El ex mandatario se retiró entre insultos y custodiado. Dijeron que se informaron de los hechos por los Jefes policiales y que la fuerza que conducían tenía “apego por los derechos humanos”. Larreguy aseguró que la orden era “no usar armas letales”, aunque abundaron los “no recuerdo” y las dudas sobre el cumplimiento de un supuesto protocolo de actuación policial.

 
16/10/2018
 
Santiago Rey
Saiz declaró como testigo ante el Tribunal (foto José Luis Zamora)
“Me voy porque estoy por ser abuelo por primera vez”. El ex Gobernador Miguel Saiz se retiró de la sala de audiencias del juicio justificando su apuro. A su lado, Karina Riquelme, viuda de Sergio Cárdenas, y Carmen Curaqueo, madre de Nicolás Carrasco, escucharon incrédulas la apelación emocional del ex mandatario. Lo siguieron hasta la puerta de los Tribunales y junto a otros familiares, amigos y miembros de la Multisectorial contra la Represión Policial, le gritaron “asesino” y “tenés las manos manchadas de sangre”.
Quedó en claro que el inminente nacimiento del nieto de Saiz, no las había sensibilizado. El dolor perdura en ellas, más allá de los ocho años transcurridos desde los homicidios de Sergio y Nino.
Karina Riquelme (foto José Luis Zamora)
Saiz se retiró entre gritos, custodiado por efectivos de la Policía de Río Negro. Karina y Carmen volvieron a la sala de audiencias para escuchar a los peritos citados.

“No sé, no estuve, no recuerdo”

Tanto el ex Gobernador como el ex ministro de Gobierno, Diego Larreguy, este martes ante el Tribunal, se desentendieron de dar precisiones sobre el operativo policial de represión, que concluyó con los asesinatos de Cárdenas y Carrasco. Explicaron que en uno y otro caso no estaban en Bariloche o se fueron de la ciudad, que se informaron del hecho por los Jefes policiales, y que el tiempo transcurrido complotaba contra el recuerdo.
Larreguy ante el Tribunal (foto José Luis Zamora)
Sin embargo dejaron dos definiciones: Larreguy aseguró que escuchó a los Jefes policiales transmitir la orden de “no usar armas letales” durante la represión; mientras que Saiz dijo que era “inexplicable” y que la primera información hablaba de la presencia de “armas tumberas”.
Dejó poco en términos de aporte a la causa el paso de los dos ex funcionarios ante el Tribunal que juzga a los policías imputados por el homicidio de Sergio Cárdenas, y a los Jefes policiales cuestionados por su gestión de la represión.
Sembró, eso sí, otras dudas. Por ejemplo determinar si existía en la Provincia de Río Negro un protocolo de actuación con armas letales para casos como el sucedido el 17 de junio de 2010.
Sobre este punto, durante una de las audiencias de la semana pasada, el ex Jefe de la Brigada de Operaciones Rescate y Antitumulto (BORA), José Luis FLores, cuestionó el accionar de los policías de las diversas comisarías que participaron. Habló de “negligencia e impericia” y dijo que los uniformados “no hacían lo correcto” y “estaban desorganizados”.
Saiz y Larreguy entraron en contradicciones al momento de informar si estaba vigente algún tipo de protocolo de acción ante hechos como el ocurrido en el Alto de Bariloche. En distintas oportunidades de sus testimonios hablaron de una actuación “de acuerdo al protocolo”, pero ninguno de los dos pudo precisar qué alcances tenía y qué nivel de cumplimiento se consiguió.
Néstor Busso (foto José Luis Zamora)
Más claro fue el ex Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Néstor Busso, quien arribó a Bariloche para presenciar el juicio y aseguró a En estos días que al asumir al cargo (en 2012) consultó a la policía por el protocolo existente en relación al empleo de armas de fuego, pero la fuerza “no respondió”.
Busso elevó oportunamente un proyecto de Ley estableciendo las obligaciones para la policía en torno a ese uso de armas letales. “La respuesta de la Policía fue que no era necesario, que ellos ya sabían cómo actuar, y quedó en la nada”, se quejó.

“No estaba”

El ex ministro Larreguy alegó que se enteró de los hechos a través de la palabra de los Jefes policiales, ya que, para cumplir una agenda que creyó impostergable, viajó a la localidad de El Bolsón, a pesar que durante la mañana estuvo en Bariloche.
Aseguró que decidió viajar a partir de datos transmitidos por los Jefes Policiales que, pasado el mediodía, indicaban que la situación en el Alto se había calmado. “Jamás me hubiera ido de Bariloche si hubiera tenido otra información”, dijo, y agregó que, “en el transcurso de no sé cuántas horas”, una vez llegados a El Bolsón junto al Jefe de la Policía, Jorge Villanova, y el Secretario de Seguridad, Víctor Cufré, se decidió regresar ante los datos sobre el recrudecimiento de los enfrentamientos y los homicidios.
En ese contexto, desde El Bolsón, Larreguy dijo que escuchó como el Jefe de la Policía, Comisario Jorge Villanova, “instruyó con precisión (a sus subordinados en Bariloche) que en el caso que tuvieran procedimiento regulado, no usen municiones letales”. Incluso Larreguy aseguró que el Jefe policial “mandó un mensaje de texto” con esa consigna, pero ante la pregunta del Fiscal Jefe Lozada sobre qué decía el mensaje, reconoció: “No lo leí”.
Sin embargo insistió en que “la instrucción fue precisa: no utilizar municiones letales”.
Lozada, entonces, lo interpeló. “¿Cómo explica que habiendo sido transmitida esa orden se pudieran haber producido entre las 16,30 y 17,30 horas los homicidios de Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco, y los heridos con bala de plomo?”.
Diego Larreguy: “No puedo explicarlo yo, si efectivamente fue así. Si los hechos acontecieron porque se descompuso la cadena mandos o no fueron bien retransmitidas las instrucciones, yo no puedo explicar nada. Sería un juicio de valoración. Desconozco porqué pudo haber ocurrido. No me consta ni me consta lo contrario. No puedo hacer valoraciones, sólo remitirme a lo que viví ese día”.
Diego Larreguy, ex ministro de Gobierno (foto José Luis Zamora)
A partir de ese momento, la declaración del ex funcionario como testigo se diluyó en un mar de “no recuerdo”, “yo no estaba”, y otras explicaciones.
“¿Personal policial disparó escopetas con proyectiles de plomo?", consultó el fiscal Martín Lozada. “No me consta”, respondió Larreguy; “¿Sabe si la policía llevó consigo y utilizó armas reglamentarias?. “Reitero que la orden fue que se portaran armas no letales”; “Desde la Unidad Regional Tercera se dio la orden de convocar al BORA, ¿saber si existió orden para convocar a policías de otras circunscripciones?”. “No me consta”.
El ex ministro planteó que nunca fueron enviadas las fuerzas federales de seguridad que tramitaron ante el Gobierno nacional para que se sumen a las tareas de “contención” de los incidentes. “Nos dejaron solos”, se quejó.
Finalmente, aseguró que no existió la orden de buscar munición de plomo en otra dependencia de seguridad o en una empresa de seguridad privada, tal como se denunció y figura acreditado en el expediente.

“Apego por los derechos humanos”

Al ex Gobernador Saiz se lo vio mucho más distendido que a Larreguy. Insistió en que siguió los hechos a través del relato del ex ministro de Gobierno, quien a su vez admitió que la información le llegaba de los Jefes policiales, ya que tampoco se encontraba en Bariloche.
Saiz aseguró que durante su gestión (2003-2011) la Policía tuvo “apego por los derechos humanos” y evitó la represión en diversos casos de reclamos sociales. Ejemplificó con lo sucedido durante el corte de ruta docente “de más de 30 días” en Chichinales, cuando un Juez Federal ordenó el desalojo, pero el Ejecutivo se negó a cumplirlo de forma violenta.
Fiscal Jefe Martín Lozada
Llegado ese punto, se dio el siguiente cruce con el Fiscal Jefe.
Martín Lozada: Si su política era el no uso violento de la fuerza pública, ¿cómo explica lo ocurrido el 17 de junio de 2010?
Miguel Saiz: Resulta inexplicable. La información que se me dio fue verbal y muy confusa, (es que) podía haber habido la existencia de arma tumbera. Que se podía pensar o que pudo haber habido. No se tenía conocimiento.
Martín Lozada: ¿Sabe si la Policía usó balas de plomo?
Miguel Saiz: No, no lo sé.
El ex Gobernador relató que “24 o 48 horas después” de lo sucedido en Bariloche, reunió a la Plana Mayor de la Jefatura y les dijo, “muy cortito” que “no quería una muerte más en mi Provincia. A pesar que era innecesaria esa reunión, me parecía oportuno recalcar”, explicó.
(Foto José Luis Zamora)
Al igual que Larreguy, Saiz evitó cargar responsabilidades sobre Cufré; Villanova; el Jefe de la Regional, Argentino Hermosa; Fidel Veroíza y Jorge Carrizo, todos jefes policiales acusados por “negligencia” e “impericia” en el manejo de la represión del 17 de junio; junto a los policías Marcos Epuñán, Víctor Darío Pil, y Víctor Hugo Sobarzo, imputados por la muerte de Sergio Cárdenas.
Tras su declaración, se calzó una campera negra, miró el reloj, y dijo estar apurado porque su primer nieto estaba por nacer. Se había guardado para el final el último de los gestos irritantes. (EED)

Bolsa de gatos

Carrió tensa más la cuerda con Macri
“Si se cansa me puede echar"
Tras presentar ayer el pedido de juicio político al ministro de Justicia, la diputada oficialista redobló sus críticas al interior de la alianza Cambiemos y aseguró: "Muchos dirigentes importantes, queribles, adorables, nos sentimos usados". A pesar de eso, dijo que Macri es “el mejor candidato” del oficialismo para 2019.


Imagen: Noticias Argentinas


Después de haber concretado su larga amenaza de presentar un pedido de juicio político contra el ministro Germán Garavano, la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió volvió a desafiar al presidente Mauricio Macri, esta vez para que la expulse de la alianza Cambiemos. “Me puede echar, no tengo problema en irme”, dijo y advirtió que si eso ocurre ella va a “seguir peleando por la verdad y la justicia”.

La referente y reconoció que el tenor de sus cuestionamientos tensa cada vez más su relación con el jefe de Estado. “Yo confío en que el Presidente va a recapacitar. Estoy de acuerdo con que no es el momento porque sería como que yo le ganara una disputa”, atizó.

No obstante insistió con que no tiene inconveniente en retirarse de la coalición Cambiemos pero dejó claro que no lo hará por voluntad propia. “Si (Macri) se cansa me puede echar, no tengo problema en irme. Pero voy a seguir peleando por la verdad y la justicia".

Así y todo, la diputada insistió con sus cuestionamientos. Dijo que existe "un acuerdo para lograr la impunidad de (el senador Carlos) Menem, entre el PJ y Cambiemos. Quieren limpiar eso y postergar lo más posible el tema de (la senadora) Cristina” Kirchner".

También defendió su pedido de juicio político para el titular de la cartera judicial al sostener que "para nosotros es una cuestión de principios, no importa que no prospere". "Alguien habrá entendido que yo discutí la autoridad pero no, yo ejercí una facultad que es el pedido de juicio político, en ningún momento pedí la renuncia", agregó.

Por cuestiones como esas, Carrió subrayó que “muchos dirigentes importantes, queribles, adorables, nos sentimos usados" en Cambiemos. Pero fiel a su estilo de criticar y luego ensalzar a los depositarios de sus dardos, aseguró que Mauricio Macri es “el mejor candidato” de Cambiemos para las presidenciales 2019 y agregó que el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, puede ser candidato "pero por el peronismo".

"Quiero que la sociedad entienda que no quiero romper Cambiemos, pero tampoco puedo romper mi conciencia, a mi la gente no me vota para que mienta", expresó durante una entrevista por La Nación+. (P12)

lunes, 8 de octubre de 2018

Intentaron correr a Lozada pero no pudieron

Por unanimidad rechazan pedido de la defensa de apartar a Lozada

El tribunal resolvió rechazar el pedido de apartar al fiscal Martín Lozada, hecho por la defensa de los policías imputados en por la muerte de Sergio y Nino en los violentos hechos de junio de 2010. Así lo manifestaron tras un cuarto intermedio y hubo aplausos de los presentes.
Noticiero Seis

El juez Marcelo Barrutia argumentó que si bien ha sido fundado el planteo de la defensa, la cuestión "ya fue resuelta y fue admitida la participación de Lozada". Agrega que "si bien es cierto que Lozada estuvo en el lugar de los hechos, estuvo como juez de instrucción en el marco de la causa Colombil" (el policía condenado por la muerte de Diego Bonnefoi).

El defensor particular Sebastián Arrondo y el defensor oficial Marcos Cicciarello pidieron que se aparte a Lozada de la Fiscalía en el juicio, entendiendo que no existe objetividad e imparcialidad en la actuación ya que Lozada era juez de instrucción durante los hechos y "tomó indagatoria a parte de mis defendidos".

Arrondo dijo que "usted no puede ser juez y fiscal en el mismo proceso". Además "el doctor Lozada estuvo en la trinchera como juez". Cicciarello agrega que los imputados "recibieron directivas del juez".

Lozada se defiende indicando que el planteo es extemporáneo ya que en 2016 la Cámara Segunda del Crimen lo ratificó como fiscal. Desmiente haber dado instrucciones o indicaciones a los jefes policiales imputados. Por otro lado dijo no haber logrado indagar a los imputados y "nunca los procesé".

Lozada asegura que "mantengo plena objetividad" en el proceso penal. La abogada querellante Marina Schifrin calificó el pedido de Arrondo y Cicciarello como una chicana jurídica: "no vamos a permitir que las chicanas jurídicas entorpezcan este proceso" expresó. (B2000)

Dónde está Saiz??

"Nos siguen basureando", dijo la mamá de Nino al entrar a Tribunales

Carmen Curaqueo, la mamá de Nino Carrasco, expresó su enojo y bronca al ingresar a Tribunales, para el desarrollo del juicio por la muerte de su hijo en el marco de los violentos hechos de junio de 2010. Lamentó que el ex gobernador Miguel Saiz no esté entre los imputados "porque es el mayor responsable".

domingo, 7 de octubre de 2018

Medir la pobreza, ocultar la riqueza

Por SERGIO WISCHÑEVSKY |

El índice de pobreza en la era Macri está llegando al 30 por ciento. Hasta 1974, rondaba el 4,6 por ciento y a finales de la dictadura llegó al 21,55 por ciento: la pobreza estructural había llegado para quedarse. La democracia en 1983 arrancó con 27,8 por ciento y la presidencia de Fernando De la Rúa terminó en 2001 con el récord histórico del 50 por ciento. Si bien podemos conocer con cierta precisión los niveles de pobreza, poco se sabe sobre quiénes se llevan la riqueza. Cambiemos habla de los “mercados” pero tienen nombre y apellido, y su poder es volverse cada vez más invisibles.



Según el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), la pobreza llegó al 27,3 por ciento de la población. Son 11 millones de argentinos pasando privaciones en el país de las tierras fértiles infinitas y la abundancia de producción de alimentos. La medición corresponde al segundo trimestre de 2018, por lo que el desastre económico de agosto y septiembre no ha sido registrado, y puede preverse sin mucho margen de error, que la situación se está agravando aceleradamente. Es muy significativo que solo se mida la pobreza y no se dé a conocer un índice de riqueza. Un índice de la desigualdad. La ciudad de Buenos Aires tiene un 11 por ciento de pobres, su vecino conurbano bonaerense un 32 por ciento, solo superado por la provincia de Corrientes con un 34 por ciento.

Las políticas de Cambiemos nombran en forma casi obsesiva a los “mercados”, los tienen en cuenta, los miman, les garantizan ganancias, los seducen, hablan de su humor, de cómo reaccionan, de lo que rumorean. Pero “mercado” es un eufemismo: son un puñado de miles de personas, algunos argentinos, otros no. Tienen nombre y apellido, y su poder es volverse lo más invisibles posible. De esa forma la pobreza aparece como si fuera una catástrofe natural, un efecto de las turbulencias y tormentas, un epifenómeno de causas tan complejas que son casi irremediables, una lamentable realidad sin responsables. Como si la pobreza no tuviera nada que ver con la riqueza. Anunciar sistemáticamente el índice de pobreza sin la contrapartida de sus causales emula el nombre de la película de Carlos Borcosque estrenada en 1958, Pobres habrá siempre.

La primera sorpresa que uno se puede llevar si intenta hacer una historia de la pobreza en Argentina es lo relativamente reciente que es su medición. Fue en los tiempos del gobierno de Raúl Alfonsín que se empezó a hablar del nivel de las Necesidades Básicas Insatisfechas, y del nivel de pobreza a partir de 1988.

El dato central es que los enormes niveles de pobreza estructural se registraron por primera vez al final de la última dictadura militar. Y si bien siempre hubo algún grado de pobreza en nuestro país, era un fenómeno marginal y oscilante.


“Vagos y mal entretenidos”

Durante buena parte del siglo XIX las crónicas dan cuenta del problema de la falta de mano de obra, las quejas constantes contra el gaucho y el indio, que no se querían amoldar al rigor laboral de las explotaciones rurales porque tenían la alternativa de conseguir su sustento de la caza furtiva, del ganado salvaje, y de las propias huertas junto a los ranchos. Así es que desde el Estado se establecieron leyes contra los que llamaban “vagos y mal entretenidos”. Por medio de leyes represivas se obligó a los sectores populares a exibir ante las autoridades la boleta de conchabo, una especie de certificado que los hacendados le daban a sus empleados. Aquel que no podía mostrar este documento podía ser empleado a la fuerza en alguna hacienda, o reclutado para el servicio militar. No es otra esta que la historia narrada por José Hernández en su Martín Fierro.

Fue entonces para paliar esta falta crónica de manos proletarias que se impulsó en forma masiva la inmigración europea. Pero con la llegada de los enormes contingentes llegaron problemas nuevos, la “cuestión social” empezó a preocuparle al Estado.

En 1904 se hizo el primer estudio sistemático de los padecimientos de los sectores populares, fue el Informe Bialet Masse, lo que puede resaltarse es que no pone el foco en la pobreza –aunque la describe–, sino en el trabajo y sus condiciones paupérrimas, de hecho el verdadero nombre del informe fue Estado de las Clases Obreras en Argentina. La pobreza no se designaba en abstracto, como un fenómeno en sí mismo, sino situada en su contexto.

El defasaje entre las promesas de tener acceso a la tierra que se le hicieron a los inmigrantes, con la sórdida realidad de obligarlos a vivir en un fuerte abandono en conventillos colmados en las ciudades pusieron los problemas sociales en primer plano y la respuesta Estatal fue doble: represiva y expulsiva como la famosa Ley de residencia, continente y disciplinadora. Pero no era parte del lenguaje de época hablar de la pobreza.

El parte aguas que implicó en la historia el 17 de octubre de 1945 encontró nuevos lenguajes. Juan Domingo Perón se dirigió a la multitud y los llamó “trabajadores”. Los humildes decía Evita, “mis cabecitas negras”. Otros los nombraron desde el desprecio “los descamisados”, “Aluvión zoológico”. Raúl Scalabrini Ortiz, en su inolvidable descripción los llamó “el subsuelo de la patria sublevado”. Nadie hablaba de la pobreza, de esa forma tan impersonal.

Cuando en 1957 Bernardo Verbitsky escribe su novela Villa Miseria también es América, está dando cuenta de una existencia consistente, y le da el nombre a los más excluidos. Pero las Villas Miseria eran lugares de paso, la mayoría tenía una vida efímera.


Los números

Según un estudio del investigador Agustín Arakaki de la UBA, hasta 1974 la pobreza rondaba el 4,6 por ciento, un número que hoy parece inalcanzable. A finales de la dictadura, en 1982 había llegado al 21,55 por ciento, la pobreza estructural llegó para quedarse. La democracia en 1983 arranca con 27,8 por ciento. Hasta 1986, Alfonsín bajó la pobreza al 14 por ciento pero la crisis hiperinflacionaria de 1989 hizo que explote a cerca del 40 por ciento. Una especie de guerra civil larvada por el reparto de la riqueza generó sucesivas crisis financieras, fugas de capitales, endeudamiento compulsivo, inflación descontrolada y caída de gobiernos. Sabemos con cierta precisión hasta qué niveles llegó en esos momentos la pobreza, pero casi nada sobre quiénes se llevaron esa riqueza.

Menem asume con 38,8 por ciento de pobreza y desde el establecimiento del Plan de Convertibilidad, de 1991 a 1994 logró bajarla al 12 por ciento. Su mandato termina con 26 por ciento, en franco crecimiento. La corta presidencia de Fernando De la Rúa ostenta el récord histórico del 50 por ciento, en 2001. En 2003, el inicio del ciclo kirchnerista se encuentra con el gravísimo nivel de 47 por ciento de pobreza: “más pobres que votos”. Y ya para 2006 había bajado al 26,9 por ciento.

La pobreza estructural en Argentina ya lleva casi cuatro décadas, son por lo menos dos generaciones hundidas en una nueva cultura que en nuestro país era desconocida, abarca multitudes y va en aumento. Cada ciclo virtuoso de la economía no logra romper un núcleo duro que parece requerir transformaciones muy profundas en el esquema de reparto de la riqueza. Las medidas inclusivas, como las del gobierno anterior, logran paliar una situación que de todos modos se muestra precaria y a merced del péndulo político en el que nos movemos como sociedad. El fenómeno no es solo local, la desigualdad extrema es verificable en todo el mundo. La pobreza está a la vista, es como una marea que baja y deja ver el espectáculo angustiante de la miseria. Lo que se ve menos, lo que se intenta ocultar, es a dónde se va esa marea de riquezas, en qué manos se concentra. Manos que no son invisibles, solo están escondidas.

La pobreza y la represión amenazan la democracia



Nuestro país está atravesando un duro momento en materia de derechos humanos. La caída del poder adquisitivo del salario, la pérdida de puestos de trabajo, los despidos en el sector público, el aumento de la pobreza, son indicadores de la fuerte regresión que vivimos en materia de derechos económicos, sociales y culturales.

El Estado ha abandonado las políticas de inclusión y ha endurecido las políticas represivas, en un contexto donde la legalidad es vulnerada desde el propio poder judicial.

Por una parte, se ha incrementando el punitivismo de manera exponencial llevando a records históricos de los índices de prisionización y la ocupación policial del territorio que generan violencia y abusos de poder cada vez más preocupantes. Estos no sólo no se contienen y sancionan, sino que se promueven y valoran.

Por otra, se reprime de manera violenta y sistemática la protesta social, que es estigmatizada y sancionada desde el discurso de los medios hegemónicos oficiales y del gobierno, lo que también se hace con las organizaciones y los dirigentes sindicales y sociales que las encabezan.

En el mismo sentido, la persecución penal a opositores políticos no respeta las mínimas garantías constitucionales, extendiendo así las prácticas judiciales arbitrarias y violentas que cotidianamente se despliegan contra las poblaciones vulnerables, como dispositivos de cercenamiento de la disidencia política.

En la Argentina de hoy hay miles de personas privadas de su libertad en condiciones inhumanas, sólo por ser pobres. El sistema penal se utiliza para disciplinar a los sectores de la población excluidos del mercado y el acceso a derechos. Y también hay personas privadas de su libertad por ser activistas sociales y políticos, como forma de denostar y criminalizar la protesta y el disenso.

Al mismo tiempo, se extienden los episodios violentos (amenazas, secuestros, torturas, intimidaciones) contra activistas y organizaciones que protestan y se expresan en los marcos que la democracia garantiza, configurándose un escenario cada vez más complejo, violento e imprevisible. Surgen de grupos parapoliciales – no identificados aún – que se cobijan en las omisiones y acciones del estado y en un discurso público que estigmatiza y criminaliza los actos colectivos en defensa de derechos.

La crisis económica actual y las políticas emprendidas para superarla, que generan hambre y desocupación, seguirán agudizando los conflictos sociales, expulsando a miles de ciudadanos hacia la pobreza y retrayendo derechos. El hambre, la desocupación, la marginalidad y la miseria son la violencia estructural que debe combatirse de manera urgente. Y no lo será con más represión y persecución a quienes reclaman por sus derechos.

Tampoco lo será con causas judiciales que aunque investiguen delitos reprobables, son utilizadas para desprestigiar a la política, deslegitimar a la oposición y desalentar la participación. La democracia peligra cuando se resienten y restringen derechos. Y más aún cuando se avanza en la violación de las garantías constitucionales. Lo hemos dicho en reiteradas oportunidades: la democracia como sistema político debería permitir que los conflictos se diriman respetando estas garantías. Sin ellas se niega la democracia misma.
Hacemos un llamado al gobierno y a los representantes del pueblo, para que las soluciones que se promuevan sean en el marco del estado de derecho, construyendo una sociedad desde la paz, la inclusión social y la profundización de los derechos humanos de todas las personas que habitan nuestro país. CPM

“Inventan mentiras para no meter preso al que mató a Rafita por la espalda”

6 octubre, 2018 por Ulises Rodríguez / Nuestras Voces

Esta semana la ministra Patricia Bullrich insistió en Bariloche con la versión de que hubo un enfrentamiento armado de un grupo mapuche y la Prefectura, cuando las pruebas muestran lo contrario. El resultado fue el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel. El prefecto dueño del arma asesina declaró judicialmente que “disparé al suelo”, cuando según la ministra repelía un ataque. En una entrevista exclusiva, los padres del joven Rafael Nahuel dicen “basta de mentiras, queremos Justicia”. Y recuerdan a su hijo muerto, un trabajador con ganas de tener una huerta propia.


Fotos: Ulises Rodríguez

En Brasil, democracia o nazifascismo – Por Leonardo Boff




Por Leonardo Boff *

Nunca en nuestra historia estuvimos situados ante una alternativa tan radical: el excapitán candidato a la Presidencia, Jair Bolsonaro, que se presenta con todas las características del nazifascismo que causó millones de víctimas en Europa en la Segunda Guerra Mundial, y enfrente Fernando Haddad, al que no se le puede negar espíritu democrático. Bolsonaro mismo declaró que no le importa ser comparado a Hitler. Se ofendería si lo llamasen gay.

Cometió muchas barbaridades contra las mujeres, los negros, los indígenas, los quilombolas, los LGBT haciendo incluso apología abierta de notorios torturadores. Dejó claro en declaraciones inescrupulosas que pretende imponer una política represiva contra esos grupos como política de Estado. No sorprende que tenga el más alto rechazo en las encuestas de intención de voto.

Entendemos su resonancia pues no son pocos los que quieren orden en la sociedad a cualquier precio y que rechazan cualquier tipo de políticos a causa de la corrupción que corroe este país. Siempre la búsqueda del orden sin preocuparse por la justicia social ni por los procedimientos jurídicos correctos fue el humus que alimentó y alimenta aún hoy a los grupos de derecha y de extrema derecha. Con Hitler fue así: “Ordnung muss sein”: “debe imperar el orden”. Pero un orden impuesto mediante la represión y el envío de judíos, gitanos y opositores a los campos de exterminio.

Bolsonaro explota esta búsqueda del orden a cualquier precio incluso con la militarización del gobierno, como ya ha sido publicado en la prensa. En caso de ganar, que el cielo nos libre, colocará en los ministerios clave a generales, en su mayoría jubilados, pero con una mentalidad francamente derechista y autoritaria. Hasta propone eventualmente un auto-golpe, es decir, Bolsonaro como presidente puede convocar a las fuerzas armadas, disolver el Parlamento e instaurar un régimen autoritario y altamente represivo.

No tenemos alternativa sino unirnos, más allá de los intereses partidistas, para salvar la democracia y no permitir que Brasil sea considerado en todo el mundo un país políticamente paria. Esto afectaría a gran parte de la política latinoamericana, especialmente a aquellos países cuyas democracias son frágiles y están bajo el fuego del pensamiento derechista que crece en el mundo entero.

No es de extrañar que conglomerados financieros que viven de la especulación, asociados a empresarios que no tienen ninguna consideración por el futuro de la patria sino por sus propios negocios, y asociados a los burócratas del Estado afectos a la corrupción y a las negociaciones turbias, constituyan la base social de sustentación de un tal régimen autoritario de cariz fascista y nazi.

Sería una ruptura inédita en nuestra historia nunca habida antes. Los militares y empresarios que dieron el golpe de 1964 eran por lo menos nacionalistas y exaltaban un crecimiento económico a costa de los bajos salarios y del control riguroso de las oposiciones, con arrestos, secuestros, torturas y asesinatos, confirmado hoy hasta por documentos provenientes de los órganos de seguridad y de la política exterior de los Estados Unidos.

El pueblo brasileño, que tanto ha sufrido ya a lo largo de la historia, primero bajo el látigo de los señores de esclavos y después por la superexplotación del capitalismo nacional, no merece sufrir todava más. Tenemos con él una deuda que nunca llegamos a pagar. Y ella nos será cobrada hasta el juicio final.

Alimentamos la esperanza de que el buen sentido y la voluntad de reafirmar la democracia de la mayoría de los votantes nos librarán de este verdadero castigo que, efectivamente, no merecemos.

*Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor. Traducción de Mª José Gavito Milano

jueves, 4 de octubre de 2018

Un fallo a contraépoca,.. bien ahí

Cuatro policías fueron imputados por abuso de autoridad y lesiones leves

Fueron denunciados por haber increpado y agredido a jóvenes del colegio Amuyén, en el barrio Virgen Misionera, mientras aguardaban el colectivo.

El fiscal Guillermo Lista y el fiscal adjunto César Lanfranchi imputaron a tres agentes de policía por el delito de abuso de autoridad y vejaciones. Otro policía fue imputado por lesiones leves calificadas. El hecho ocurrió en el barrio Virgen Misionera cinco meses atrás.

El juez de Garantías, Juan Martín Arroyo, dio por formulados los cargos y habilitó cuatro meses para llevar a cabo la investigación.

El hecho se produjo en abril, cuando cuatro agentes policiales dependientes de la Regional Tercera, a bordo de dos motocicletas, rodearon a un grupo de jóvenes que había salido del colegio “Amuyén” y esperaba el colectivo. De acuerdo a la denuncia, los agentes comenzaron a increparlos. Si bien una de las motocicletas se retiró del lugar, los policías que quedaron sacaron gas pimienta de entre sus ropas y rociaron a dos jóvenes.

Minutos después, regresó la segunda motocicleta y en esta ocasión, informaron desde el Ministerio Público Fiscal, “sacaron su arma reglamentaria de la cartuchera y volvieron a guardarla inmediatamente”. Uno de los imputados les ordenó a los jóvenes retirarse del lugar y “que no hablaran fuerte. Pero antes de retirarse, un agente le aplicó un golpe de puño a uno de los menores y luego lo embistió con la rueda delantera de la motocicleta. Ese accionar produjo lesiones que fueron debidamente constatadas”.

El hecho formulado tiene sustento en la denuncia penal realizada, el relato de los menores que fueron entrevistados en sede de la Fiscalía, los certificados médicos que describieron las lesiones sufridas por las víctimas, la audiencia de reconocimiento en rueda de personas y las declaraciones testimoniales, entre otras.

Los imputados acudieron a la audiencia asistidos por sus defensores particulares que no manifestaron ninguna oposición a la formulación de cargos ni al plazo de cuatro meses para la realización de la investigación preliminar.

DeBariloche

Para el gobierno no hay nada más importante que la justicia,... salvo los negocios de los empresarios

La empresas que pagaron coimas no perderán las obras


El gobierno nacional decidió que las empresas involucradas en los cuadernos de las coimas no perderán los contratos de obra pública ya concertados. En su lugar, deberán cumplir con ciertas exigencias y someterse a una serie de controles.

La decisión fue informada a través de una resolución de la Oficina Anticorrupción (OA) en el Boletín Oficial. De esta forma, se busca que la obra pública no se paralice, en especial en estos momentos de crisis económica.

Las empresas que quieran seguir participando de las licitaciones y proyectos de Participación Público Privada (PPP) deberán, en primer lugar, apartar de sus cargos a los accionistas o directivos arrepentidos o vinculados de alguna forma a causas de corrupción.

Por otro lado, deberán cumplir con programas de “integridad”, con códigos de buena conducta y medios de denuncia internos. El Procurador del Tesoro, Bernardo Saravia Frías, estableció que las compañías deberán pasar por un “tamiz de control”, en señal de transparencia.

“No se puede confundir a las personas jurídicas con las físicas, que son sus accionistas o directores. Estamos hablando de empresas que tiene miles de trabajadores, que tienen el conocimiento para hacer toda la obra pública en el país. El bien común está por encima de todo”, remarcó Saravia.

El Procurador del Tesoro explicó que el Estado, a través de la OA, la Sindicatura General de la Nación (Sigen), la Unidad de Información Financiera, la Comisión Nacional de Valores y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia serán los encargados de seguir el desempeño ético de las compañías.

Además, según asegura el diario La Nación, el gobierno se encuentra analizando la posibilidad de pedirle a las empresas un resarcimiento al Estado por los daños generados tras el pago de coimas a funcionarios durante la gestión kirchnerista. ADN

Alcohol en los pibes, cada vez peor, cada vez se labura menos en lo concreto, y más en diagnósticos y capacitaciones sobre la nada misma

Como sociedad hemos naturalizado el consumo de alcohol en los jóvenes


Juan Pablo Rendo, jefe del Servicio de Salud Mental del Hospital Dr. Ramón Carrillo.
Hace pocos días la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) se pronunció acerca del consumo de alcohol en menores de 18 años, ante los resultados de estadísticas muy graves. Siete de cada diez alumnos del nivel medio han tomado alguna vez en su vida y casi seis de diez, 57,8% de los mayores de quince lo han hecho en el último mes.

Para tener un acercamiento a lo que sucede en nuestra ciudad, El Cordillerano entrevistó a Juan Pablo Rendo, jefe del Servicio de Salud Mental del Hospital Ramón Carrillo, psiquiatra egresado de la UBA, quien hizo su formación en el Hospital Italiano. Hace tres años que reside en Bariloche y desde enero está a cargo de dicho servicio.

“El consumo que tienen los menores de 18 años se llama excesivo agudo, es decir, ingestas en cantidades abundantes de alcohol, no son situaciones de dependencia a largo plazo como en el caso de los más adultos”, comenzó diciendo.

El contacto con el alcohol en poblaciones cada vez más jóvenes predispone a que la tasa de dependencia en un futuro vaya en aumento, “en Argentina hay chicos desde diez años con cuestiones bastante severas por el consumo, sumado a las sustancias como marihuana y cocaína, que se ha visto triplicado”.

El año pasado desde el NEA (Instituto de Neurociencias Aplicadas) donde se desempeñaba el profesional, hicieron un estudio en conjunto con la Universidad del Comahue sobre depresión. A este le sumaron el alcoholismo y las estadísticas fueron muy similares a las cifras de Buenos Aires. Comentó que replican bastante en Bariloche en la cuestión epidemiológica por la cantidad de habitantes.

Cuando se habla de cifras concretas, un sector de la población se muestra sorprendido y alarmado, sin tomar en cuenta que en ese porcentaje pueden estar nuestros hijos, sobrinos o amigos.

Tratamientos

“Articular los tratamientos muchas veces no es fácil y es por eso que hoy por hoy está cambiando el enfoque que se les daba, antes era muy médico y de abstinencia cero, ahora se adaptan más a la realidad, más humano, de contención y acompañamiento”, dijo. Hoy se apunta a la reducción del daño con acercamiento grupal, “desde el hospital comenzamos a afianzar vínculos con instituciones y equipos de trabajo”.

El mensaje no llega

Rendo comentó que “cuando a un adolescente vas a hablarle con los libros sobre los daños que causa el alcohol, muchas veces no te va a escuchar, pero sí presta atención cuando el que le habla es un par o alguien con el cual está vinculado afectivamente”.

Mencionó a dos psiquiatras cuyas palabras presta mucha atención, José Capece y Federico Pavlovsky, grandes referentes del tema adicciones. “En un Congreso ante declaraciones de otro colega acerca de lo mal que están los pibes, dando un sermón, Capece le respondió ‘¿en realidad qué le está pasando a los padres de esos pibes?’”.

Más allá de una cuestión social, los padres hoy están mucho más ausentes, “las exigencias laborales hacen que estén más tiempo fuera de sus hogares, la violencia en la sociedad está más presente”, acotó.

Se refirió en este incremento que lleva a mayor consumo de alcohol en los jóvenes, “la publicidad es nefasta, uno entra a un supermercado y lo primero que ve son las góndolas con bebidas alcohólicas, pequeñas cosas que van generando más consumo”.

Hizo una comparación a nivel estadísticas sobre el consumo del cigarrillo y del alcohol durante los últimos veinte años, “el primero ha ido disminuyendo porque se han tomado medidas concretas al respecto a nivel nacional pero el alcohol continúa creciendo y lo único que cambiaron fueron las políticas de Estado y a nivel social”.

El tabaco y el alcohol

Socialmente nos ha ido llegando mediante diversas campañas, la información acerca del daño que provoca el consumo de tabaco, sin embargo poco y nada se ve o escucha sobre el daño que genera el alcohol. “A nivel social se sigue viendo como que sos piola si tomás; hace poco se estrenó en Telefe un programa, ‘Pasado de Copas’, donde entrevistan a alguien que se embriaga en vivo” comentó.

En dicho programa se elige a una figura famosa, se le ofrece un cocktail de bebidas alcohólicas y se lo invita a narrar, completamente ebrio, hechos de la historia argentina. “Estas cosas se ven como algo inofensivo pero para un adolescente que está en un proceso de definir su personalidad, en una situación de vulnerabilidad, que está atravesando angustias y situaciones personales profundas, el alcohol puede llegar a verlo como un alivio”, sentenció.

Razones para consumir

Rendo comentó que hoy por hoy pueden ser miles las razones por las cuales los jóvenes consumen bebidas alcohólicas, “la de ser más canchero continúa vigente, algunos lo utilizan como una especie de medicina para poder dormir, por dar algunos ejemplos”.

Causa de muerte

Hay jóvenes que consumen en cantidades muy abundantes, “no hay que olvidarse que la segunda causa de muerte de menores en Argentina está relacionada con el alcohol, aproximadamente 20 jóvenes mueren por año, ya sea en accidentes de tránsito o situaciones de violencia” resaltó. Los adolescentes al tener cuerpos más fuertes, no ven el daño que les provoca de manera inmediata pero lamentablemente, tampoco llegan a la edad adulta para notarlo.

“Socialmente aceptamos el consumo de alcohol como algo natural y de eso somos responsables los adultos”, acotó.

Se prende una alarma

Al hablar de cuáles son los síntomas ante los cuales los padres deben estar atentos al consumo por parte de sus hijos fue muy contundente: “como padres no hay que esperar a que llegue a ser un problema, siempre hay que tratar de fomentar el diálogo, no olvidemos que otra causa de muerte de jóvenes es por el suicidio, un tema tabú del cual no se habla pero que existe”. Agregó “no hay que tenerles miedo a los hijos, porque a veces pareciera que es así, hay que sentarse y preguntarle qué está pasando y siempre es adecuado hacer una consulta con un profesional”. Bariloche está lleno de psicólogos y en Salud Pública este último tiempo se ha reforzado la cantidad por lo que es más simple acceder a ellos.

Que nuestros hijos consuman alcohol muchas veces se interpreta de manera errónea, pensando que es parte de una etapa que en poco tiempo dejará atrás, en muchas ocasiones se escucha decir a padres que es mejor que se emborrache en casa y no ande así en la vía pública. “Ese es nuestro error como adultos, normalizamos el consumo y no debe ser así, en muchos lugares tienen acceso a las bebidas, por eso somos responsables tanto por hacer como por no actuar”.

Elegir lo menos malo

Hay adultos que se ven en esa encrucijada pero según el profesional, hay que ir mucho más atrás en el tema, el por qué. Se cree que el consumir cerveza provoca menos daño que otras bebidas, “si comparás las etiquetas de las cervezas hace algunos años a las de hoy, salta el aumento de graduación alcohólica, ahora también venden sobrecitos con alcohol para la ‘previa’, una locura total”.

La salud

“Un chico que empieza a consumir alcohol a los 14 o 15 años con un cerebro que aún no está desarrollado y sigue en proceso de maduración, es una situación grave”. Sobre el medio por el cual los chicos llegan a una consulta comentó que “raramente lo hacen por iniciativa propia porque si todos lo normalizan el problema no existe entonces llegan familiares. “Aunque los casos más comunes de consulta son porque el joven sumó otras sustancias o cuando después de una intoxicación por alcohol tuvieron un accidente o una situación grave”. Contó que “lamentablemente en este año no ha venido ni un solo chico de 15 o 16 años a decirnos que tiene un problema con el alcohol”.

Para finalizar Rendo dijo “creo que ni siquiera estamos tomando conciencia de lo que sucederá en algunos años, no solo desde el daño orgánico, sino desde la falta de motivación, entusiasmo. El conformismo va generando chicos sin empuje ni ganas de seguir y eso es muy grave, cómo se acortan las expectativas de vida, el alcohol en cuestión de adicciones es tremendo”.

El Cordillerano consultó al doctor Little del sector de Pediatría, quién comentó que afortunadamente, los casos de consumo de alcohol en los más chiquitos, solo se trata de algunos casos aislados, quizás por curiosidad, picardía o negligencia de los adultos.

Consejos ante una emergencia

Estos son algunos datos a tener en cuenta ante el consumo de alcohol, según informe de la Sociedad Argentina de Pediatría.
En el caso de una emergencia, en la que un adolescente bebió demasiado y se descompuso, desde la SAP recomiendan llevar adelante los siguientes pasos: Hablarle para evitar que se quede dormido, es importante que mantenga el foco de atención. Ubicarlo de costado porque si el chico vomita que no corra riesgo de ahogarse. Abrigarlo, una de las complicaciones más graves es la hipotermia, por lo que es importante mantener su temperatura corporal. No bañarlo, en ocasiones, para despabilarlo, los amigos creen que es una buena idea que se duche, sin embargo, esto no es recomendable porque también predispone a la hipotermia. Llamar a la familia. Si bien se suele pensar que hay que evitar contarles a los padres por miedo a que se enojen, cuando el chico corre peligro, los papás deben enterarse y, lejos de enfadarse, suelen mostrarse preocupados por la salud de su hijo. Si el joven no mejora con las primeras medidas, solicitar asistencia médica inmediata, incluso trasladando al paciente a la guardia médica más cercana.

Estadística y conclusiones

Según un análisis del consumo de alcohol, resultado de una encuesta nacional a estudiantes de enseñanza media en el año 2016, realizado por el Observatorio Argentino de Drogas, surgieron cifras concretas. En cada provincia se seleccionó una muestra representativa mediante un sorteo aleatorio utilizando como marco el listado oficial de instituciones provisto por el Ministerio de Educación de la Nación.

Algunas de las conclusiones fueron que los adolescentes escolarizados muestran un alto consumo de alcohol. La mitad ha bebido el último mes, sin distinción por sexo. El consumo aumenta con la edad de los estudiantes. Casi el 70% de los de 17 años o más ha bebido alcohol el último mes.

Asimismo los estudiantes beben más que nada durante los fines de semana, en fiestas o boliches o en la propia casa o la de algún amigo, y lo hacen en exceso. Es habitual el consumo episódico o en atracón y este se restringe mayormente a los espacios y momentos de ocio. Las bebidas más consumidas son las fuertes o los tragos combinados, y en segundo lugar la cerveza. El vino ocupa un lugar menor en los hábitos de consumo de esta población.

Es habitual el uso combinado de alcohol con bebidas energizantes, y es marginal la mezcla con pastillas, ya sean tranquilizantes o éxtasis. Si bien el consumo es inferior entre los estudiantes de hasta 14 años, los que lo hacen dentro de este grupo es en mayor proporción en la calle y durante los días de semana. (Cordillerano)

jueves, 27 de septiembre de 2018

Macri lo hizo: Una vez más caímos en la trampa del Neoliberalismo, una vez más somos pobres y endeudados hasta nuestros nietos

En el Gran Buenos Aires es todavía superior y trepó al 32 por ciento
La pobreza alcanzó al 27,3 por ciento de la población
El impacto producido por la aceleración de la inflación en los últimos tres meses y el ajuste fiscal y monetario confirmado ayer por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y la titular del FMI, Christine Lagarde, presagian, tal como reconoció Macri, que todos los índices empeorarán en el futuro.
Por Javier Lewkowicz


Imagen: Pablo Piovano


Según el Indec, el 27,3 por ciento de la población se encuentra en la pobreza, lo cual representa una suba de 1,6 punto porcentual frente al segundo semestre de 2017. La indigencia se ubicó en el 4,9 por ciento, 0,1 punto por encima del semestre anterior. El deterioro semestral no se verifica en la comparación anual, en donde las cifras oficiales muestran una mejora de las condiciones sociales que sólo se explica por el hecho de que el derrape económico empezó en los últimos tres meses del período en cuestión (abril, mayo y junio). La aceleración de la inflación en julio, agosto y seguramente también en los próximos meses, al compás del ajuste y la aplicación de una política monetaria ultra-ortodoxa anunciada en el marco del segundo acuerdo con el FMI, no despejan las dudas en materia de estabilidad cambiaria pero ofrecen certezas acerca de las condiciones de vida de los argentinos, que seguirán empobreciéndose.

En su breve mensaje de la jornada, el presidente Mauricio Macri afirmó que "cuando asumimos tuvimos momentos de avance, pero a raíz de esta tormenta los resultados van a tardar más". "Nuestro único objetivo es que cada vez más argentinos puedan salir de la pobreza y vivir mejor", dijo el mandatario, quien subrayó que el Gobierno había otorgado un pago extraordinario para beneficiarios de la AUH y que se habían aumentado los montos de programas sociales, sin reconocer que el incremento en los planes del Ministerio de Desarrollo Social siguen por debajo de la inflación este año. Los beneficiarios de la AUH recibieron una suma fija de 1200 pesos por hijo en septiembre y obtendrán 1500 pesos adicionales en diciembre.

Lo cierto es que más allá de la preocupación de Macri y de los paliativos oficiales, el principal motor del crecimiento de la pobreza es el programa económico de Cambiemos y del FMI. En primer lugar, el reforzado ajuste fiscal se monta sobre la continuidad en la quita de subsidios a la electricidad, el gas, el agua y el transporte público, lo cual impacta en el bolsillo de los sectores de menores ingresos. Según el Indec, los gastos de servicios públicos vinculados al hogar subieron en el último año un 52,8 por ciento y el transporte, un 45 por ciento. Por otro lado, la brutal devaluación del peso impacta sobre los alimentos, que subieron 3,3 por ciento en mayo, 5,2 en junio, 4 en julio y otro 4 por ciento en agosto. En tercer lugar, el Gobierno expulsa mano de obra del Estado y reduce la obra pública, en el marco de un recorte general de gastos que, como el propio Presidente reconoce solo presagia peores índices que los actuales.

El 27,3 por ciento de las personas en condición de pobreza equivale al 19,6 por ciento de los hogares, que en promedio cuentan con 4,3 miembros y tienen un ingreso total familiar de 12.397 pesos. A esas familias les faltan 7038 pesos mensuales para llegar a los casi 20 mil pesos necesarios para acceder a los bienes y servicios que componen la canasta básica. Esos datos excluyen el pago del alquiler. Según la entidad Inquilinos Agrupados, el impacto del alquiler en relación a los ingresos es del 44,6 por ciento. En tanto, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires calculó que el peso del alquiler sobre los ingresos alcanzó un máximo histórico del 50 por ciento. Es decir que si la familia en cuestión es inquilina, va a requerir unos 40 mil pesos para no caer en la pobreza. En tanto, el 3,8 por ciento de los hogares es indigente, con un ingreso de 4407 pesos, por debajo de los 7121 pesos por mes para acceder a los alimentos esenciales.

El 41 por ciento de las personas de 14 años o menos se encontró en situación de pobreza en el primer semestre, seguido por el 32,9 por ciento que se registra entre la población de 15 a 29 años. En los partidos del Gran Buenos Aires, la pobreza alcanzó al 31,9 por ciento de la población. En el Conurbano se registra más de la mitad de las personas pobres que viven en los 31 aglomerados urbanos que mide el Indec.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Una fallo para frenar a la borracha mata pibes

UN FRENO A LA DOCTRINA BULLRICH
Seis prefectos recibieron penas de ocho a diez años y medio de prisión por torturar y realizar simulacros de fusilamiento a dos jóvenes de la Villa 21-24 de Barracas. Es la primera condena a miembros de fuerzas de seguridad por delitos represivos cometidos en el gobierno de Cambiemos.
Por Carlos Rodríguez


Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya, las dos víctimas, emocionados después del fallo.


Sobre los hombros de sus compañeros de La Poderosa, Iván y Ezequiel flamearon como banderas, convertidos en héroes de una batalla judicial que supieron ganar en buena ley, porque terminó con condenas de 10 años y seis meses y de 8 años y once meses de prisión para los seis prefectos que en septiembre de 2016 los sometieron a torturas, humillaciones y simulacros de fusilamiento en la villa 21-24 de Barracas. Los dos chicos, Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya, salieron llevados en andas por la puerta del Palacio de Tribunales que da a la calle Tucumán, mientras centenares de personas que los esperaban fuera del recinto coreaban: “Olé, olé, a nuestros chicos no les pegan nunca más, Patricia Bullrich vos tenés que renunciar”. Las abogadas querellantes, Agustina Lloret, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y Gabriela Carpinetti, por La Poderosa, coincidieron en que fue “un fallo histórico” porque el accionar represivo fue calificado como “torturas, tal como corresponde” y la decisión del Tribunal Oral 9 “debe servir para poner freno a un accionar de las fuerzas de seguridad que es sistemático”.

Carpinetti recalcó que debe tomarse en cuenta “la responsabilidad política que tiene en casos como este el Ministerio de Seguridad” a cargo de Bullrich. De hecho, es la primera condena a integrantes de fuerzas de seguridad por un delito cometido durante la gestión de Patricia Bullrich. Agregó que “como militantes populares y abogados de derechos humanos, no podríamos festejar efusivamente la cárcel para ninguna personas, pero en este contexto pensamos que es un mojón importantísimo en la lucha contra la impunidad”.

Los prefectos Leandro Antúnez, Orlando Benítez y Osvaldo Ertel fueron condenados a 10 años y seis meses de prisión, mientras que sus coimputados Eduardo Sandoval, Ramón Falcón y Yamil Marsilli, recibieron penas de 8 años y once meses de cárcel, además de la inhabilitación absoluta y perpetua para volver a ejercer cargos públicos. En todos los casos, la calificación del hecho fue durísima: “Privación ilegítima de la libertad, torturas, lesiones leves, en concurso real con robo agravado en poblado y en banda, con el agravante de haber sido cometido por miembros de las fuerzas de seguridad”. Además de los golpes, la tortura psicológica y las amenazas de muerte, los prefectos se quedaron con un celular y efectos personales de uno de los dos chicos. Los fundamentos del fallo se conocerán el 22 de octubre.

Iván, cuyo testimonio fue fundamental a la hora de describir el itinerario que tuvieron que sufrir, esposados y a los golpes, entre las 23 del 24 de septiembre de 2016 y las siete de la mañana del día siguiente, le dijo a PáginaI12 que estaba “muy bien, muy emocionado por este fallo, porque se hizo justicia, gracias al acompañamiento que tuvimos de todos los chicos del barrio”. Consultado sobre su situación actual, luego de las amenazas y presiones sufridas durante el juicio, reiteró que está “muy bien, conforme porque lo que más queríamos es que ellos pagaran por lo que nos hicieron y la Justicia nos dio la razón, de manera que hemos logrado lo que queríamos”. A su lado estaba Ezequiel, perdido entre abrazos, risas y llantos. El chico, que tenía 15 años cuando ocurrieron los hechos, sólo se limitó a sonreír porque “ahora por fin estamos mejor, más tranquilos”.

En la calle, Nacho Levy, referente de La Poderosa, destacó la participación que tuvo todo el proceso el Centro de Estudios Legales y Sociales. En nombre del CELS, Paula Litvachky, directora del equipo de Justicia y Seguridad del CELS, dijo que la condena “es muy importante porque estableció como tortura hechos que son cotidianos” y al mismo tiempo señaló que “más allá de la tarea jurídica, fue muy importante la movilización de La Poderosa y otras organizaciones sociales porque está claro que estos logros se van a alcanzar en la calle”.

La sesión comenzó a las 10.45 con las últimas palabras de los imputados ante los jueces. Todos los prefectos hablaron, con la única excepción de Yamil Marsilli. Algunos dijeron estar “arrepentidos” de lo que habían hecho contra los dos chicos, pero de todos modos recalcaron que no son “ni torturadores ni delincuentes como se nos ha tratado en esta audiencia”. En sus declaraciones indagatorios, algunos de los imputados dijeron que los golpes, amenazas y simulacros de fusilamiento fueron “sólo correctivos” físicos contra dos chicos a los que acusaban, sin ningún fundamente ni prueba alguna, de haber cometido un supuesto robo. Fue curioso cuando ayer, en su última presentación ante los miembros del Tribunal Oral 9, al menos dos de los prefectos comenzaron diciendo “no hicimos nada” y terminaron pidiendo disculpas “por lo que hicimos”. Uno de ellos, incluso, dijo que tenía ganas de “estrechar las manos de los dos chicos”, frase que provocó el rechazo de los familiares de Iván y Ezequiel.

Nora Cortiñas, de Madres Línea Fundadora, le dijo a este diario que “lo que hicieron los prefectos fue una parodia, una mentira que nada tiene que ver con lo que hicieron”. Precisó que “al pedir perdón, lo único que hicieron fue reconocer el delito que habían cometido”. Criticó además que hayan hablado “del dolor de sus familias, de sus hijos, porque ellos están presos, sin tener en cuenta el dolor que le causaron ello a los dos chicos torturados y a sus familias, que luego sufrieron amenazas y persecución”. Sobre el fallo condenatorio, consideró que se ha dado “un paso importante, pero hay que seguir luchando para que haya justicia en otros muchos casos similares que ocurren en las villas y que siguen impunes, como Kevin (Molina) y como tantos otros”.

Carpinetti coincidió en que “esta sentencia es la que todavía le debemos a Kevin Molina, a Kiki Lescano, a Nehuén Rodríguez y a un montón de pibes; en esta sentencia está resumido todo el dolor, pero también toda la lucha que hizo posible esta condena y toda la esperanza puesta en que la justicia es posible”. En el acto realizado sobre la calle Tucumán, Levy destacó que “este fallo fue posible, primero, para la valentía de Iván y Ezequiel, por el apoyo de su familia, y por la labor del CELS, que a veces no se nota tanto, pero que tiene una importancia enorme”. El agradecimiento se extendió a la presencia de Pablo Pimentel, de la APDH de La Matanza, y a Norberto Liwsky, víctima de la dictadura militar. Cuando la multitud reunida frente a Tribunales elevó el festejo a su máxima expresión, Levy concluyó: “Esta vez podemos decir con más razón que nunca: Feliz Primavera”. Luego hubo aplausos y risas, para cerrar una historia de dolor.

Ya empezaron los saqueos!, el problema es que justicia, periodistas y policía defienden a los saqueadores

Saqueos
Por Luis Bruschtein




El gobierno mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich acusó al kirchnerismo de preparar una especie de “guerrilla de saqueos”. El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta. O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales. El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.

La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente. Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.

La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca. El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.

Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa. Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales. Y la preocupación de la mayoría es encontrar una salida a esos dilemas creados por el macrismo. El peso de la crisis ha sido tan demoledor que lo demás se volvió viejo y pesa menos.

Sin embargo, esa persistencia pone sobre la mesa el interés de encarcelar a Cristina Kirchner a pesar de la debilidad manifiesta de las pruebas y de las múltiples irregularidades de procedimiento. La causa no puede salir de dichos de dichos y de la aplicación de medidas extremas y polémicas como las prisiones preventivas con la sola acusación, o al dejar en libertad a delincuentes confesos, en virtud de una mala aplicación de una mala ley del arrepentido.

El potencial encarcelamiento de la ex presidenta excede la lógica de la política interna y se empalma con la prisión del ex presidente Lula en Brasil y la persecución contra el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa. La causa contra Correa es tan débil como la que se levantó contra Cristina Kirchner, al punto que Interpol desistió del pedido de captura porque era inconsistente. Hay una intención política detrás del abuso de las normas judiciales. Y esa intención tiene una proyección regional, no solamente local y su punto de origen hay que buscarlo en Washington.

Las vías judiciales para desacreditar liderazgos populares en América Latina y destruirlos aparece como una decisión estratégica de la Casa Blanca después de una década donde su presencia hegemónica representada en la metáfora del patio trasero resultó muy debilitada. Los gobiernos populares que ganaron elecciones en forma democrática en la década pasada, fortalecieron los vínculos regionales y debilitaron, por lo tanto, las dependencias con Washington. Todos esos gobiernos plantearon políticas molestas a la potencia del Norte y no es casual que solamente sus líderes sean los perseguidos por funcionarios judiciales en sus países.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha reemplazado en gran medida a la vieja Escuela de las Américas. Cientos de funcionarios judiciales de la región han desfilado por seminarios y reuniones en Nueva York o Miami donde se discutían los obstáculos que plantean las garantías individuales para perseguir delitos como el lavado de dinero, el narcotráfico o el terrorismo, como otra suerte de Doctrina de la Seguridad Nacional. Pero las soluciones, las trampas o los atajos para eludir esas garantías esenciales no han sido aplicadas contra el narco o el terrorismo y ni siquiera contra el lavado, sino contra dirigentes políticos que molestaron a Washington.

Estados Unidos pudo disfrutar de una década en los años ‘90 en la que sus aliados locales lograron doblegar a movimientos populares como el peronismo a través del menemismo y al radicalismo con Fernando de la Rua. Cuando creía que era el fin de las ideologías y la muerte de las fuerzas populares, en la década siguiente sufrió el surgimiento de nuevos movimientos o el renacimiento de los que parecían acabados, como el peronismo a través del kirchnerismo. La ola neoliberal conservadora posterior en el Continente dio la sensación de que esos procesos populares habían sido de corto aliento. El escenario estaría demostrando lo contrario.

Pese a las derrotas que sufrieron, resistieron la ofensiva bestial que buscaba su desaparición. En los años que siguen serán un componente esencial de las fuerzas de transformación en cada uno de sus países. Mal que les pese a sus críticos, con sus líderes presos o perseguidos, el PT se mantiene como alternativa a la derecha, lo mismo sucede con el correísmo ante la felonía de Lenin Moreno y, a esta altura, cuando nadie duda que Cristina Kirchner ganaría cualquier interna, es indiscutible que la unidad del peronismo se debe realizar con el kirchnerismo adentro si se aspira a crear una alternativa de poder real frente a la derecha.

En el Congreso, varios de los gobernadores justicialistas, como el cordobés Juan Schiaretti, ya habrían arreglado la aprobación del presupuesto a pesar de la liquidación del fondo sojero. Estos gobernadores consiguieron pichuleando que les restituyeran por única vez la quinta parte de lo que les sacaron y a cambio habrían aceptado votar un ajuste que pone en riesgo desde las jubilaciones hasta la educación y la salud pública, más los salarios y los alimentos. La gobernabilidad como justificación de esta negociación tenía algún sentido al principio del macrismo. Para este ámbito también cambió la lógica. El macrismo dejará un país devastado y los gobernadores quedarán asociados a esa destrucción por los avales que le dieron en el Congreso.

El ajuste hará la situación aún más irrespirable en los sectores populares. En las redes se preguntan, muchos con amargura, la razón de que todavía no se hayan producido asonadas populares como la del 19-20 de diciembre del 2001. El gobierno acusa a la oposición de estar preparándola. Y la oposición le advierte al oficialismo de que se producirá en forma espontánea si aplica el ajuste que reclama el Fondo Monetario Internacional.

Lo real es que si todavía no se produjo es justamente por la experiencia histórica que dejaron aquellas circunstancias. Herramientas solidarias que comenzaron a aplicarse en aquella época, surgieron inmediatamente ahora en función de esa experiencia. Una inmensa red de comedores populares, movimientos de vecinos y ferias del trueque surgió ahora apenas comenzó a sentirse la crisis. Funcionan con mecanismos de solidaridad entre los mismos vecinos, la antítesis de la meritocracia y el individualismo neoliberal. Solidaridad en situaciones de emergencia, que no sustituye el reclamo de fondo de trabajo genuino y salario digno pero que salva de la desesperación a los miles que ya perdieron el trabajo o no llegan a fin de mes.

Son las paradojas que resquebrajan la pretendida naturalidad del neoliberalismo. La solidaridad surge como única alternativa frente al saqueo neoliberal, frente a la política de supremacía del más fuerte, frente a la justificación del hambre y la miseria que plantea la idea de que en esta sociedad “cada quien debe tener según el esfuerzo que invirtió”. El macrismo enseñó a sus votantes a despreciar a “los vagos que no trabajan y viven de un plan”. Y ahora depende de ese extendido entramado solidario entre los que menos tienen para no repetir la historia del presidente que huyó de la Rosada en el helicóptero presidencial.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Saiz a declarar por los asesinatos del alto

Saiz será citado como testigo en el juicio por los crímenes del Alto

El exgobernador y el exministro de Gobierno, Diego Larreguy, están en la nómina de testigos en el juicio que comienza el 8 de octubre por los sucesos de 2010.

El exgobernador Saiz fue convocado como testigo por la defensa de los policías.

El juicio por los crímenes de Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas en un contexto de represión policial en junio de 2010 tendrá extensas jornadas con más de 170 testigos entre los que estarán el exgobernador Miguel Saiz y el exministro de Gobierno, Diego Larreguy.

El juicio comenzará el 8 de octubre y se extenderá hasta el 24 de ese mes con audiencias casi diarias en las que además de los testimonios se expondrá material audiovisual e informes periciales.

Saiz estaba a cargo de la administración provincial cuando el 17 de junio de 2010 tras un caso de gatillo fácil en el que fue asesinado Diego Boneffoi, la Policía de Río Negro reprimió una manifestación popular en el Alto y en ese marco fueron asesinados otros dos jóvenes.

El exministro de Gobierno ese día estuvo en Bariloche y en declaraciones a la prensa justificó la represión como método de resguardo ante ataques con piedras a una comisaría. Por esas expresiones el funcionario fue interpelado por la legislatura provincial.


Los dos exfuncionarios fueron citados en calidad de testigos por parte de la defensa de los policías imputados que encabeza el abogado Sebastián Arrondo.

En el banco de los acusados estarán subalternos de Saiz y Larreguy como el exel exsecretario de Seguridad, Víctor Cufré, el exjefe de la Policía de Río Negro, Jorge Villanueva, el exjefe de la Regional Tercera de Policía, Argentino Hermosa, los comisarios de la Unidad 28 Fidel Veroiza y Jorge Carrizo. Además los policías Víctor Darío Pil, Marcos Rubén Epuñan y Víctor Hugo Sobarzo.

El fiscal Martín Lozada, que sostendrá la acusación en el juicio, ofreció cerca de 170 personas como testigos entre los que se encuentran policías, expolicías, vecinos que tuvieron algún tipo de intervención o participación ese día, periodistas y fotográfos.

Lozada ya trabaja en la preparación del juicio con el análisis de pruebas científicas y pericias realizadas con el sonido de los disparos y las imágenes de filmaciones y fotografías.

También trabajó esta semana junto al perito forense Guillermo Pregliasco, del Centro Atómico Bariloche, que realizó importantes pericias vinculadas a la causa.

La querella adhirió a los testigos solicitados por fiscalía y sumará a otras personas.

El juicio que se extenderá por tres semanas tendrá custodia de Gendarmería Nacional y un cupo limitado de 50 asistentes por la dimensión de la sala de audiencias en el edificio Pilmayquén donde se realizará. Diario Río Negro

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